lunes, 12 de enero de 2009

El Ferrocarril En L’Hospitalet Y Bellvitge (1854-2026)





El ferrocarril en L’Hospitalet de Llobregat y Bellvitge (1854‑2026)

De la llegada del tren a la transformación urbana del siglo XXI

L’Hospitalet de Llobregat, y muy especialmente el barrio de Bellvitge, no se pueden entender sin el ferrocarril. Desde la llegada del primer tren en 1854, en plena Revolución Industrial, hasta los debates actuales sobre el soterramiento de las vías, el tren ha sido motor de progreso, pero también una frontera física que ha marcado la vida cotidiana, el crecimiento urbano y la lucha vecinal.



Primer tren español que circulo ,en la isla de Cuba para recoger azúcar ,por un empresario sevillano- foto : tn Salvador


Reproducción del primer tren que circulo en la península , museo del ferrocarril de Vilanova i la Geltrú .

Un grupo de trabajadores que participo en la construcción de la líneas del tren de Vilanova i la Geltrú durante las ultimas décadas del S. XIX  atravesaba campos y huertos por la costa del Samontá siguiendo el curso del canal de la Infanta.


1854: llega el ferrocarril a L’Hospitalet de Llobregat

En 1848 se inauguró la primera línea Barcelona-Mataró y dos años después se iniciaron los proyectos para construir el tramo entre Barcelona, Molins de Rey y Martorell. Aunque esta obra se topó con muchas dificultades, finalmente entró en funcionamiento el 8 de noviembre de 1854, con paradas en las estaciones de Barcelona, Sans, Bordeta, Hospitalet, Cornellá, San feliu de Llobregat y Molins de Rey, nombres con que la compañía había bautizado las estaciones.


El 8 de noviembre de 1854 entra en funcionamiento la línea Barcelona – Molins de Rei – Martorell, una de las primeras del Estado español y la quinta línea ferroviaria construida en España


En el año 1854 fue inaugurado la vía y la estación de el ferrocarril del pueblo de L´Hospitalet en la líneas Barcelona - Vilafranca .Maquina de vapor industriales y de ferrocarril, todo un síntoma indicando que la revolución industrial irrumpía en L´Hospitalet y lo hacia principalmente por la carretera provincial , el antiguo camino que algunos siglos antes había dado nombre al crecimiento de dicho pueblo . Foto Ferrocarriles Españoles ,primeros trenes .


L’Hospitalet se convierte desde el primer momento en una estación clave, con paradas en Barcelona, Sants, Bordeta, Hospitalet, Cornellà, Sant Feliu y Molins de Rei.

El ferrocarril, nacido en las explotaciones mineras del Reino Unido a mediados del siglo XVIII, llega tarde a Cataluña, pero lo hace con fuerza. En 1848 se había inaugurado la histórica línea Barcelona‑Mataró, y pocos años después el “camino del hierro” atravesaba el Pla del Llobregat, transformando huertos, masías y caminos rurales.

En L’Hospitalet, la vía discurría en paralelo al Canal de la Infanta, favoreciendo la aparición de fábricas, almacenes y talleres. En 1855 se añadió una segunda vía, convirtiéndose en la primera línea de doble recorrido del país, y en 1857 se prolongó hasta Martorell.

Durante el siglo XIX el ferrocarril fue el máximo exponente del progreso ,su intención de cambiar el mundo y la percepción de la sociedad.su introducción a parte de favorecer el progreso industrialización del territorio ,fue determinante en el desarrollo económico y tectológico en general de los pueblos. El concepto de desplazamiento que hasta la fecha podía representar un suplicio lo va a convertir en una actividad de ocio, cosa que más tarde crearía el turismo.
Sobre todo el ferrocarril permitió el progreso de la sociedad y se convirtió en vehículo para
difundir y hacer llegar de lejos las nuevas ideas políticas y sociales.

El tren no solo transportaba mercancías y viajeros: llevaba ideas nuevas, aceleraba el tiempo, acercaba Barcelona y cambiaba para siempre la percepción de las distancias.


El Carrilet: el ferrocarril que cosió el Baix Llobregat

Aspecto que presentaba la estación de tren de Hospitalet a principios del S. XX-foto ,(libro: L´Abans)

1950 el carrilet de vía estrecha paso a nivel de la calle Comercio , Santa Eulalia .

1964 el Carrilet en el barrio Centre.

bajador se San José 1964 L´Abans


El 29 de diciembre de 1912 se inaugura la línea de ferrocarril secundario Barcelona (Magòria) – Martorell, popularmente conocida como el Carrilet. El viaje inaugural fue una auténtica fiesta en todos los municipios del recorrido, incluido L’Hospitalet de Llobregat.

Los trenes, de vapor y fabricación belga, tenían coches de madera, plataformas exteriores, zonas de fumadores y distintas clases. El Carrilet fue fundamental para las poblaciones del margen derecho del Llobregat, que hasta entonces no disponían de una conexión directa con Barcelona.

A nivel industrial, permitió transportar potasa, cemento, minerales y productos fabriles, reforzando el papel del Baix Llobregat como corredor productivo.

En 1919 nace la Compañía General de los Ferrocarriles Catalanes, unificando líneas de vía estrecha y extendiendo la red hacia Manresa e Igualada. En los años veinte comienza la electrificación y el soterramiento parcial hasta Plaça d’Espanya, aumentando frecuencias y fiabilidad.



El siglo XX: crecimiento, fractura y conflicto urbano

Durante el siglo XX, L’Hospitalet multiplica por seis su población. Aparecen nuevos barrios como Bellvitge y Gornal, muchos de ellos bajo una fuerte presión de especulación urbanística.

Imagen de la antigua estación del tren en la Línea de tren  de Vilafranca,foto - Centre d´estudis de L´Hospitalet

Estación de ferrocarril de  L´Hospitalet de Llobregat  2008.

Las vías del tren, que en el siglo XIX eran símbolo de progreso, se convierten en una fractura urbana. Cinco pasos a nivel sin señalizar provocan accidentes constantes y alimentan la protesta vecinal. El tren separa barrios, dificulta la movilidad y condiciona el desarrollo urbano.

En 1957 se inaugura la estación de Sant Josep, mientras se cierra la de Bordeta. En los años setenta, la crisis económica pone en peligro el Carrilet, que pasa a manos de FEVE, y más tarde, en 1979, a Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), que impulsa su modernización.

Las vías del Carrilet desaparecen en superficie y dan paso a la gran avenida actual, un precedente clave para entender las reivindicaciones posteriores.

El soterramiento del Ferrocarril entre Cornellà-Almeda-L'Hospitalet-San José y la nueva línea del puerto desde Sant Boi. L'Hospitalet había tenido hasta entonces ocho pasos a nivel, donde se habían producido graves accidentes y atropello de peatones.

En 1987, el soterramiento llega a la plaza de España y se crean las nuevas estaciones de Ildefons Cerdà-Ciudad de la Justicia y Gornal  .



Bellvitge y la llegada del Metro: un antes y un después

Bellvitge tras muchas reivindicaciones vecinales inaugura metro el 18 de Octubre de 1989.


Para el barrio de Bellvitge, la llegada del Metro fue un punto de inflexión. Tras años de reivindicaciones vecinales, manifestaciones y presión social, el barrio dejó de ser un extremo periférico para integrarse plenamente en la red metropolitana.

El Metro no solo mejoró la movilidad: cambió la autoestima del barrio, facilitó el acceso al trabajo, a los estudios y a los servicios, y reforzó la conexión con el resto de L’Hospitalet y Barcelona.

Estación de ferrocarril del barrio de Bellvitge, Hospitalet -(foto ADN 2008)

En 2007 se inaugura la estación Europa‑Fira de FGC, consolidando el eje de la Gran Via y su relación con el recinto ferial, uno de los grandes motores económicos contemporáneos.




Soterrar las vías: una reivindicación histórica (2000‑2026)

El proyecto del AVE Madrid‑Barcelona‑Francia reabre el debate ferroviario en Cataluña. En octubre de 2000, todos los grupos municipales de L’Hospitalet firman un manifiesto reclamando el soterramiento de las vías, mientras nace la plataforma ciudadana “L’Hospitalet sense vies”.

El 10 de octubre de 2001 se firma un convenio histórico que contempla el soterramiento de gran parte del trazado.

En 2011, el Pleno municipal aprueba una moción conjunta reclamando al Ministerio de Fomento que no aplace indefinidamente el proyecto.

El soterramiento permitiría:

  • Liberar más de 100.000 m² de suelo.

  • Conectar definitivamente Bellvitge y Gornal.

  • Impulsar la segunda fase de la Gran Via hasta el Llobregat.

  • Favorecer proyectos estratégicos como el Biopol‑H y la futura estación intermodal de la Torrassa.

A 2026, el soterramiento sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de L’Hospitalet, pero también una oportunidad histórica para recomponer la ciudad, crear espacios verdes, nuevos equipamientos y coser heridas urbanas de más de un siglo.




Anecdotario ferroviario y memoria popular

Los vecinos más antiguos recuerdan cómo cruzar las vías era una aventura diaria, cómo el silbato del tren marcaba las horas o cómo los niños jugaban cerca de los convoyes, con el riesgo constante. Historias duras, a veces trágicas, que explican por qué el ferrocarril no es solo infraestructura: es memoria colectiva.



Conclusión: del camino del hierro a la ciudad del futuro

Desde 1854 hasta 2026, el ferrocarril ha sido protagonista absoluto de la historia de L’Hospitalet de Llobregat y del barrio de Bellvitge. Primero como motor de industrialización, luego como frontera urbana y hoy como oportunidad de transformación.

El futuro pasa por integrar el tren en la ciudad, soterrar, coser barrios y convertir antiguos espacios ferroviarios en lugares de vida. Entender este pasado es clave para imaginar el L’Hospitalet del mañana.




El ferrocarril: motor, herida y oportunidad

El ferrocarril llegó a L’Hospitalet de Llobregat como llegó el progreso a tantos otros lugares: sin pedir permiso. Fue motor de cambio, de industria, de movilidad y de esperanza. Por sus vías entraron las máquinas, las ideas nuevas y, sobre todo, miles de personas que buscaban una vida mejor y que acabarían dando forma a barrios como Bellvitge.

Pero ese mismo ferrocarril, que tanto aportó, se convirtió con el paso del tiempo en una herida urbana. Las vías, pensadas para un pueblo, no para una ciudad densamente poblada, acabaron dividiendo barrios, aislando vecinos y generando un paisaje cotidiano de pasos peligrosos, muros, ruido y resignación. Durante décadas, Bellvitge y el Gornal crecieron mirando de reojo al tren, conviviendo con él, sufriéndolo.

Aun así, la historia de L’Hospitalet nunca ha sido la de la resignación, sino la de la lucha vecinal y la capacidad de transformación. La llegada del metro a Bellvitge, la modernización del Carrilet y las reivindicaciones constantes por el soterramiento de las vías son prueba de ello. Cada estación nueva, cada mejora, ha sido una conquista colectiva.

Hoy, en 2026, el ferrocarril vuelve a situarse ante nosotros como una oportunidad. Soterrar las vías no es solo una obra de ingeniería: es coser la ciudad, recuperar espacios para las personas, crear nuevas centralidades, zonas verdes, equipamientos y futuros posibles. Es corregir una herida histórica y convertirla en un lugar de encuentro.

Este blog nació para explicar de dónde venimos. Pero también para entender hacia dónde vamos. Y si algo nos enseña la historia del ferrocarril en L’Hospitalet y en Bellvitge es que el progreso no es solo avanzar, sino reparar, integrar y pensar la ciudad desde la gente.

Porque las vías no solo transportan trenes.
Transportan memoria.
Y, si sabemos hacerlo bien, también futuro.











9 comentarios:

  1. Muy bonito e interesante el grueso del contenido de tu artículo. Sobre todo para alguien que tiene algún tipo de relación personal con Hospitalet. Una pena que lo estropees con los detalles. Bueno, mejor dicho: Una pena que lo destroces con los detalles. Muchos de los cuales son insultantes. Irritantes más bien.

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  2. COMETER FALTAS DE ORTOGRAFÍA ES HUMANO PERO NO ES BUENO.

    Sobre todo si se sobrepasan ciertos límites; como, por ejemplo, el de no cambiar las mayúsculas por las minúsculas sin venir a cuento; o el de deletrear las palabras como Dios manda. Al escribir “Brcelona” y “lines” rozas el desprecio hacia tus lectores.

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  3. OCULTAR INFORMACIÓN NO ES ACEPTABLE EN QUIEN ESTÁ DANDO LECCIONES DE HISTORIA.

    Revela incultura o voluntad de manipular. Puesto que das unas someras trazas de la historia del ferrocarril en España, procura que sean realistas. Mejor no obvies que la primera licencia para construir una línea ferroviaria peninsular no se pidió en Cataluña, sino en Andalucía. Exactamente para comunicar Jerez con Puerto Real y exportar vino. Aunque luego el Barcelona-Mataró se acabó antes a causa de los problemas financieros de los andaluces (en cuya evolución se pueden ver los tejemanejes políticos de los primeros nacionalistas catalanes del XIX).

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  4. EMPLEAR PALABRAS CATALANAS AL HABLAR EN CASTELLANO ES MUY, MUY FEO Y EMPLEAR EXPRESIONES RACISTAS MUCHO MÁS TODAVÍA.

    He aquí algunos repulsivos ejemplos de insultantes incongruencias extraídos de tu propio texto:

    - “Baixador" no es una palabra en castellano. Usándola impides que te entiendan los que no son bilingües. Esto ya no es que sea una falta de respeto hacia tus lectores, es que es un desprecio específicamente dirigido hacia tus lectores castellano-parlantes.

    - Tu escrito no tiene valor oficial ninguno y L’Hospitalet de Llobregat tiene nombre coloquial en castellano: Hospitalet de Llobregat. Sin l y sin apóstrofe. No empeores lo del “baixador" con otra muestra de desprecio como ésta (y como otras que voy a dejar en el tintero antes de calentarme más).

    - “Estado Español” es una aberrante expresión nacionalista. Si quieres hablar de España, di ESPAÑA, a secas, y si necesitas un sinónimo procura elegir uno que no tenga connotaciones racistas, discriminatorias o chulescas hacia los demás españoles.

    - No te columpies usando el acrónimo TGV. En España utilizamos el AVE. TGV es una expresión empleada por los nacionalistas y los limitados de entendimiento, que son incapaces de discernir que TGV es una marca, no es una denominación genérica. Porque, majete, TGV son las siglas del tren de alta velocidad francés, del mismo modo que AVE lo son del español. Nadie usa hoy una denominación de tipo general, porque incluso TAV tiene una connotación nacional, la de la red italiana.

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  5. NO TE LAS DES DE LISTO SI NO ENTIENDES. SOBRE TODO SI LO HACES PARA DAR LECCIONES DE MORAL Y POLÍTICA. PUEDES IRRITAR HASTA LLEVAR A EL CABREO.

    Revelas que no sabes de lo que hablas al afirmar "La recuperación de los ayuntamientos democráticos pone fin al crecimiento descontrolado de la ciudad." Más aún, al decir esto pones en evidencia que estás lleno de prejuicios ideológicos (catalufos y progres). Buen urbanismo y democracia no son sinónimos. Corrupción y dictadura tampoco, aunque en este segundo caso puedas establecer correlaciones entre ellas. Mira si no las aberraciones y las miles de corruptelas urbanísticas que se han cometido en los últimos años en toda España. O las que se han hecho a lo largo y ancho de todo el mundo democrático en las últimas décadas.

    Más aún, por favor, a la hora de hablar presta atención a la historia de tu propio entorno. El del Plan Cerdá, hoy un modelo de urbanismo, os fue impuesto a los catalanes por la fuerza por el gobierno central, el del imperialista “Madrit”. El urbanismo amplio y estandarizado de la prolongación de la Diagonal es una obra del franquismo españolista y dictatorial más recalcitrante. Y el cutrerío abigarrado del barrio de Sants es previo a la dictadura de Paquito, cuando el nacionalismo y el anarquismo libertario campaban a sus anchas por Barcelona. Sólo con conocer estos tres ejemplos y poseer un poco de sentido común te habrías evitado esta irritante réplica.

    “Amigo” mío. Lo que marca el tipo de urbanismo de toda la parte fea de Hospitalet es la pobreza. Simplemente la pobreza. La de los inmigrantes que lo ocuparon cuando fueron llegando a Barcelona con los movimientos migratorios del XX.

    No tienes ni idea de lo que hablas. Ni la más mínima idea, vamos. No nos des lecciones a los demás.

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  6. En fin. Tu discurso suena como el del peor racismo de la Cataluña de hoy. O, si acaso, al de los catalanes despistados que pululan los suburbios de Barcelona. Espero que, al menos, no seas más que un charnego laminado por el fétido sistema educativo nacionalista y la asquerosa opresión social que lo impregna todo ahí donde vives. Si es éste último el caso, espabila, tío, espabila, porque el tonillo de lo que has escrito molesta a muchos de tus compatriotas y a mí personalmente me ha irritado. Y mucho.

    PD: Si no eres un despistado, dínoslo clarito, que si los José Serrano también nos insultáis, nos pasamos ya todos al boicot contra los productos catalanes, os arruinamos en dos días y luego os echamos de España. ¿Queda claro?

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  7. Y sí, tío, sí. Ya lo ves. El sentimiento anticatalán cada día es más fuerte y está más arraigado. Os lo estáis ganando a pulso.

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  8. Hola,

    Gracias por dedicar tiempo a leer mi artículo y dejar tus comentarios. Valoro que te interese la historia de Hospitalet y Bellvitge, y entiendo que algunos detalles puedan parecer polémicos o discutibles.

    Mi intención con este blog es difundir la historia local de manera accesible y atractiva, especialmente para quienes vivimos o sentimos algún vínculo con Bellvitge y el Baix Llobregat. No pretendo dar lecciones de moral, política ni de nacionalismos; tampoco busco ofender a nadie.

    Respecto a tus observaciones:

    Ortografía y uso de mayúsculas/minúsculas: estoy revisando el contenido antiguo y, en efecto, puedo mejorar la presentación para que sea más clara y correcta.

    Datos históricos sobre el ferrocarril o políticas del siglo XIX: mi blog busca ofrecer un panorama local, no un tratado exhaustivo de historia nacional. Sin embargo, agradezco tu precisión sobre la primera línea ferroviaria en España; actualizaré la entrada para reflejar los hechos con mayor exactitud.

    Uso de palabras locales o catalanas: las incluyo porque son parte del patrimonio histórico y toponímico de la zona, pero procuraré aclararlas o contextualizarlas para todos los lectores.

    Mi objetivo es que los artículos sean rigurosos, entretenidos y comprensibles, y que fomenten el interés por la historia local, no generar conflictos ni expresar prejuicios ideológicos.

    Te invito a seguir leyendo mis publicaciones; cualquier aportación basada en documentación histórica será bienvenida, siempre que se haga con respeto.

    Gracias de nuevo por tu interés en la historia de Hospitalet y Bellvitge.

    Saludos,
    “BellvitgeJose”

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