martes, 17 de marzo de 2009

Bellvitge 1973: conflicto urbano, lucha vecinal y vida cotidiana en un barrio obrero






Introducción

El año 1973 fue un punto de inflexión en la historia del barrio de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat. Urbanismo inacabado, graves déficits de servicios, conflictos con las compañías suministradoras y una creciente organización vecinal marcaron un periodo clave para entender la identidad combativa y solidaria del barrio. A continuación se presenta una cronología detallada, basada en documentación, testimonios vecinales y estudios posteriores, que permite comprender el año por etapas.



El Cine Lumière y la vida cultural

El Cine Lumière fue una sala de exhibición cinematográfica situada en la Rambla de la Marina, 140–158, propiedad de la empresa Campreciós-Mitjavilla. El proyecto fue obra del constructor Alberto Izquierdo, quien en 1971 solicitó autorización para levantar dos edificios destinados a cines y locales comerciales en los números 140–158 y 170–188 de la Rambla.

Cine Lumiere foto , año  1973

Las obras finalizaron en 1973, año en que se inauguró la sala. El cine funcionó durante 13 años, hasta su cierre en abril de 1986. Aunque la sala desapareció, el edificio ha sobrevivido y hoy alberga un bar, tiendas y diversos locales comerciales. El Cine Lumière fue durante años un referente cultural y social del barrio.


ENERO 1973 – El conflicto del gas

A comienzos de 1973 estalla un grave problema con las instalaciones de gas: las tuberías no eran adecuadas y la compañía pretendía que los vecinos asumieran el coste de su sustitución. El conflicto trascendió Bellvitge tras producirse dos explosiones en Barcelona.

La Coordinadora de Comisiones de Barrio decidió en una asamblea celebrada en un cine de Sants las tácticas a seguir. En Bellvitge, el problema del gas se convirtió en uno de los primeros grandes conflictos colectivos del barrio.


El tren como frontera entre Bellvitge y el Gornal

Durante los primeros años del barrio, la línea del ferrocarril actuaba como una auténtica frontera física entre Bellvitge y el Gornal. No existían pasos habilitados ni accesos seguros para los peatones, lo que dificultaba enormemente la movilidad cotidiana de los vecinos.

Ante esta situación, muchos residentes se veían obligados a improvisar: colocaban tablones de madera apoyados en el muro que separaba Bellvitge de las vías y, una vez arriba, cruzaban directamente por medio de la vía férrea para poder llegar al Gornal, al trabajo o a otros servicios básicos.

Este cruce no era excepcional, sino habitual y cotidiano, asumido como parte de la vida diaria pese al riesgo constante que suponía. La ausencia de infraestructuras adecuadas obligaba a los vecinos a poner en peligro su integridad física, reflejando claramente el abandono urbanístico que sufría el barrio en aquellos años.

El tren no solo dividía el territorio, sino que simbolizaba la desconexión y el aislamiento de Bellvitge respecto al resto de la ciudad, una de las muchas razones que impulsaron la organización y la lucha vecinal.




FEBRERO 1973 – Organización vecinal y liderazgo emergente

Se recogen 2.000 firmas exigiendo un estudio técnico independiente sobre las instalaciones de gas. El mensaje era claro: los vecinos no debían pagar, la responsabilidad era de la compañía suministradora.

En las escaleras de los bloques se crea la “comisión del gas”. En este contexto surge públicamente una figura que años más tarde sería alcalde democrático de L’Hospitalet.


Ignacio Pujana: De joven líder vecinal a alcalde de L’Hospitalet

En 1973, Ignacio Pujana, entonces un joven cristiano vinculado a la parroquia de Bellvitge, fue elegido presidente de escalera coincidiendo con las movilizaciones por las luchas del gas. En ese periodo se legalizó la AA.VV. Bellvitge-Norte. Como muchos miembros de la junta estaban fichados por el régimen franquista, se propuso que dos jóvenes no fichados asumieran la representación formal: Pujana como presidente y otro compañero como vicepresidente.

Aunque Pujana asistía poco a las juntas, su nombre quedó ligado a esta etapa de organización vecinal y reivindicación. Más adelante, rechazó ingresar en el PSUC y se inclinó hacia el socialismo, perfilando su camino político en un contexto de transformación social y política en España.

Apunte histórico: lo que vendría después

Con el tiempo, Ignacio Pujana llegó a ser alcalde de L’Hospitalet de Llobregat tras las primeras elecciones municipales democráticas de 1979, cargo que desempeñó durante varios años. Su etapa como alcalde terminó de forma abrupta tras verse involucrado en un caso de corrupción relacionado con adjudicaciones municipales, lo que le obligó a dimitir y marcó un final polémico para su trayectoria política.

Algunos de sus propios adversarios políticos y sectores de su partido pidieron explicaciones y reservas ante la situación, aunque Pujana defendió siempre su inocencia y señaló a otros dirigentes durante el proceso judicial. Este episodio deja constancia de cómo aquel joven líder vecinal de 1973 acabó jugando un papel central en la política local, mostrando tanto su ascenso en la democracia como los desafíos éticos que enfrentan quienes gestionan la administración pública.


MARZO 1973 – Asambleas y parroquias comprometidas

Se celebra una asamblea de unos 500 vecinos centrada en el problema del gas.

3 de marzo de 1973 – El papel de las parroquias

Las parroquias de Bellvitge desarrollaron un fuerte compromiso social. Muchos vecinos encontraron en el ámbito religioso el único espacio donde poder reunirse legalmente.

  • Bellvitge Sur (Bellvitge viejo): estructura parroquial más consolidada, con grupos de matrimonios y espacios de relación.

  • Bellvitge Norte: parroquia en un local precario, pero muy activa. Las homilías del joven párroco Josep M. Fabró se convertían en auténticos mítines sociales, seguidos de charlas y debates.



Marzo de 1973 – Bellvitge: un barrio nacido dividido

Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat, nació con una clara división interna que marcó su historia social, cultural y política desde los primeros años. En marzo de 1973, esta separación ya era evidente y asumida por los propios vecinos.


La construcción del barrio: Sur y Norte

Bellvitge se construyó en dos fases: primero Bellvitge Sur y, más tarde, Bellvitge Norte. Inicialmente separados por huertos y solares sin urbanizar, con el tiempo la Rambla Marina se consolidó como eje físico y simbólico que dividía ambos sectores.

Esta división no era solo geográfica: también marcaba distintos modelos de vida y compromiso social. Mientras el Sur se mantenía dentro de los márgenes tradicionales de la parroquia, el Norte se caracterizaba por su acción directa en la calle y participación social, lo que generó una dinámica vecinal muy activa y plural.


Parroquias y acción social: la vida en los años 70

Las parroquias jugaron un papel central en la vida de Bellvitge. La iglesia de Bellvitge Sur operaba según los cánones tradicionales, pero no estuvo exenta de conflictos: durante los años 70, sus teléfonos fueron intervenidos y recibió amenazas de derribo por supuestas actividades subversivas.

Por su parte, la parroquia de Bellvitge Norte se involucraba directamente en la comunidad, apoyando iniciativas educativas y sociales. La percepción popular era que en el Sur predominaban ideologías socialistas y comunistas, mientras que en el Norte se inclinaban hacia el anarquismo y la acción vecinal directa.


Nacimiento de las asociaciones vecinales

De los encuentros semanales entre vecinos surgió en 1973 la Asociación de Vecinos La Marina, con fines artísticos, recreativos, educativos y reivindicativos. Mientras tanto, la AA.VV. Bellvitge Norte mantenía una fuerte influencia del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC).

Esta diversidad ideológica no provocó rupturas; al contrario, fortaleció un tejido vecinal sólido y permitió que el barrio desarrollara movimientos sociales, culturales y educativos que marcaron su identidad y su historia.


Bellvitge hoy: legado de un barrio dividido

La pluralidad de Bellvitge en los años 70 dejó un legado de compromiso social y acción vecinal que todavía se refleja en sus asociaciones, festivales y proyectos comunitarios. La historia de Sur y Norte demuestra que la diversidad de enfoques puede ser un motor de crecimiento social y cohesión comunitaria.


21 de marzo de 1973 – Transporte público

Se inaugura la línea de autobús 8 Sanfeliu–Bellvitge, mejorando la conexión del barrio con el resto de la ciudad.




MARZO–ABRIL 1973 – Cambios políticos

🏛️ Fin del mandato de José Matías España Muntadas y comienzo de una nueva etapa .


José Matías de España Muntadas, Alcalde de L’Hospitalet de LLobregat  de 1962 a 1973

Con el año 1973 se da por finalizado el mandato de José Matías España Muntadas como alcalde de L’Hospitalet de Llobregat, poniendo fin a más de una década de gobierno municipal desarrollada íntegramente bajo el régimen franquista.

Su etapa al frente del Ayuntamiento estuvo marcada por un fuerte crecimiento urbano y demográfico, especialmente en barrios como Bellvitge, donde se concentró gran parte de la nueva población llegada durante los años sesenta. Este crecimiento, aunque permitió dar respuesta a la necesidad urgente de vivienda, dejó también importantes carencias urbanísticas, como la falta de equipamientos públicos, zonas verdes y planificación a largo plazo, problemas que se arrastrarían durante años.

Vicenç Capdevila tomo el relevo en la alcaldía de Hospitalet a Matías España , en la foto en la derecha Marzo 1973

Tras la salida de José Matías España, se inicia el mandato de Capdevila, abriendo una nueva etapa en la historia municipal de L’Hospitalet. Este relevo se produce en un contexto social y político todavía condicionado por el final del franquismo, pero con una ciudad cada vez más consciente de sus problemas urbanos y sociales, y con una población que empezaba a organizarse y reclamar mejoras en servicios, infraestructuras y calidad de vida.

El cambio de alcalde no supuso una transformación inmediata, pero sí marca un punto de inflexión cronológico, desde el cual L’Hospitalet comenzaría, progresivamente, a afrontar los retos heredados del crecimiento acelerado de décadas anteriores.


1973 en L’Hospitalet: Vicenç Capdevila, Nuevo Alcalde en los Últimos Años del Franquismo

Vicente Capdevila, Nuevo Alcalde en los Últimos Años del Franquismo

En marzo de 1973, el alcalde ultra Matías España fue sustituido por Vicenç Capdevila, un político más abierto y cercano a la ciudadanía. Capdevila asumió el cargo de alcalde de L’Hospitalet de Llobregat el 3 de abril de 1973, en un momento histórico marcado por los últimos años del régimen de Franco.

Es importante recordar que en aquella época no existían elecciones democráticas ni voto ciudadano para elegir alcaldes: los cargos eran nombrados directamente por las autoridades franquistas. Por eso, la llegada de Capdevila representó un cambio simbólico dentro del sistema, aunque siempre dentro del marco autoritario del franquismo.

Uno de los actos más destacados de aquel momento fue la entrega del bastón de mando de L’Hospitalet a Francisco Franco, en abril de 1973, un gesto que reflejaba la fuerte simbología política de la época y la relación de los municipios con el gobierno central.

Vicenç Capdevila ejerció como alcalde hasta 1977, acompañando al municipio en los últimos años del franquismo y preparando, aunque todavía sin elecciones, la transición hacia las instituciones democráticas tras las primeras elecciones municipales de 1977. Su etapa al frente del Ayuntamiento de L’Hospitalet marca un período clave para entender la historia política y social de la ciudad en los años 70.



MAYO 1973 – Equipamientos sanitarios

8 de mayo de 1973: colocación de la primera piedra del Hospital Oncológico, con la asistencia de la Marquesa de Villaverde.


JUNIO–JULIO 1973 – Inundaciones y crisis urbana

TELEFONICA anuncia que en su nueva central de Bellvitge se producirán cambios en los números telefónicos,(26 de Junio de 1973).


25–29 de junio de 1973

 Bellvitge,torre Lamaro

Se producen cuatro inundaciones de semisótanos en la Rambla Marina debido a la saturación de los colectores.

Julio de 1973

  • Plaga de mosquitos procedentes del Canal de la Infanta, todavía sin cubrir.

  • Proliferación de ratas, documentada hasta noviembre.

  • Cloacas al descubierto, polvo, zanjas y un urbanismo caótico hacían la vida cotidiana extremadamente difícil.


Rugby y vida social (1973)

En 1973 se funda el Club Rugby Bellvitge, gracias a un grupo de entusiastas que, desde las escuelas del barrio, reunieron a jóvenes interesados en practicar un deporte distinto al fútbol.

La iniciativa fue impulsada por Luis Alberto Magdaleno y Luis Bergell González. Con el tiempo, el club pasó a llamarse Rugby Club L’Hospitalet, celebrando su 25 aniversario con ese nombre.


29–30 de julio de 1973 – Asociacionismo

  • 29 de julio: nuevas inundaciones en los bloques 345 y 347 de la Rambla Marina. Era la tercera vez en un mes.

  • 30 de julio: legalización oficial de la AA.VV Bellvitge-Norte, con un papel destacado de Pura Fernández García.



Albaro Moran foto realizada en 1973 en el lugar que en la actualidad ocupa la plaza del Centro Cultural de Bellvitge.
Simpática foto cedida por los hermanos Moran Losada realizada en 1973,realizada en el lugar que ocupa en la actualidad el Instituto Miro.
Avda.  América a la altura de la actual estación foto 1973.
El pedrizo causo importantes daños en toda la zona ,en esta foto se puede apreciar el hospital "Príncipes de España " con importantes desperfectos en su tejado de uralita agujereado abundantemente, con lo que se demuestra la escasa calidad de materiales con que se hizo el hospital.



AGOSTO 1973 – Memoria obrera


3 de agosto de 1973: sale de la Zona Franca el último SEAT 600, con el cartel: “Naciste príncipe, mueres rey”. Muchos vecinos de Bellvitge trabajaban en SEAT, por lo que cualquier conflicto laboral tenía un impacto directo en el barrio.

Avda Europa

Un vecino resume así el verano de 1973:

“Coches que se precipitaban en las zanjas, baches, montones de arena y polvo por todas partes”.


"La Vanguardia" 5-7-1973.


El barrio se estaba convirtiendo en un auténtico caos urbanístico. Entre las distintas zonas con cloacas al descubierto, la proliferación de insectos y la presencia constante de roedores, la vida cotidiana se hacía cada vez más difícil para los vecinos. A pesar de estas condiciones, nuevos habitantes seguían llegando al barrio, agravando aún más una situación ya insostenible y evidenciando la falta de planificación y de servicios básicos adecuados.


✊ Manifestación popular por la sanidad en Bellvitge


Ante la grave situación que vivía el barrio, la falta de servicios sanitarios adecuados se convirtió en uno de los principales motivos de protesta vecinal. La población de Bellvitge crecía rápidamente, pero la atención médica no avanzaba al mismo ritmo, obligando a muchos vecinos a desplazarse a otros barrios o a soportar largas esperas para recibir asistencia.

Esta situación desembocó en una manifestación popular por la sanidad, impulsada por los propios vecinos y asociaciones vecinales. La protesta reclamaba centros de salud dignos, más personal médico y mejores condiciones higiénicas, en un contexto marcado por problemas urbanísticos, insalubridad y abandono institucional.

Estas movilizaciones vecinales no solo reflejaban el malestar social, sino que marcaron un punto de inflexión en la conciencia colectiva del barrio. La lucha por la sanidad fue una de las primeras grandes reivindicaciones que unió a los habitantes de Bellvitge y sentó las bases de futuras movilizaciones por vivienda, educación y servicios públicos, convirtiéndose en un elemento clave de la historia social del barrio.


🧹 Manifestación popular por la limpieza en Bellvitge (1973)

En 1973, los vecinos de Bellvitge protagonizaron una manifestación popular para reclamar mejoras urgentes en la limpieza del barrio. El rápido crecimiento urbanístico y demográfico había superado con creces los servicios municipales existentes, generando una situación de abandono e insalubridad.

Las calles acumulaban basura, muchas zonas carecían de un sistema de limpieza regular y persistían problemas graves de higiene, como la presencia de ratas, insectos y malos olores procedentes de cloacas mal cerradas o inexistentes. Esta realidad afectaba directamente a la salud y a la calidad de vida de los vecinos.

La protesta de 1973 fue impulsada desde el propio barrio, con una participación vecinal amplia y organizada, y se convirtió en una de las primeras acciones colectivas que visibilizaron el malestar social en Bellvitge. Más allá de la limpieza, la manifestación simbolizaba una reclamación más profunda de dignidad urbana, servicios básicos y atención por parte de las autoridades municipales.

Estas movilizaciones marcaron el inicio de una conciencia vecinal activa, que en los años siguientes sería clave para lograr mejoras en limpieza, sanidad, urbanismo y equipamientos públicos, y forman hoy parte esencial de la memoria histórica de Bellvitge.



SEPTIEMBRE–OCTUBRE 1973 – Denuncias urbanísticas

 Colegio Nacional Nuestra señora de Bellvitge (1973 )
Colegio Nacional Nuestra señora de Bellvitge (1973 )
La escuela Mare de Deu de Bellvitge ( en  1973 en castellano Colegio Nacional Nuestra señora de Bellvitge )
"Tenia  el patio se encontraba sin pista , pero con un edificio muy majo mucha claridad, mucho sol , con las escaleras que no las hay en la actualidad. En estas escalera había muchos cristales que daban mucha claridad" ,
Colegio Nacional Nuestra señora de Bellvitge (1973 )
48 alumnos en cada clase de niños y niñas de 4 años y los alumnos separados por sexos, " se juntarían dos años después".

Denuncias urbanísticas

  • 8 de septiembre: denuncias por el hedor de los colectores a cielo abierto y la urgente necesidad de pavimentación.

  • 1 de octubre: inauguración de las instalaciones del Tenis Gran Vía, cerca de Bellvitge.



1973: Bellvitge Vive su Fiesta Mayor con Orgullo y Tradición

Cartel de las fiestas mayores de Bellvitge 1973.
Pubilla de Bellvitge ,fiestas Mayores de Bellvitge 1973-foto Joan Ciuret

En septiembre de 1973, como siempre, Bellvitge celebró su Fiesta Mayor, viviendo una etapa de grandes dificultades urbanísticas, pero también de fuerte cohesión vecinal. Durante las fiestas del barrio, uno de los actos destacados fue la elección de la Pubilla de Bellvitge, símbolo de identidad y participación popular.

El cartel de las fiestas, sencillo pero significativo, mostraba con orgullo la ermita de Bellvitge, uno de los pocos referentes históricos del barrio y punto de unión para los vecinos. Estos detalles reflejan cómo, incluso en un contexto complicado, la Fiesta Mayor se convirtió en un espacio de encuentro, tradición y sentimiento de pertenencia.




NOVIEMBRE 1973 – Representación y protesta

  • 13 de noviembre: elecciones del regidor por el tercio familiar.

  • 22 y 30 de noviembre: la AVV La Marina presenta cartas de quejas en el Pleno municipal, que no pudieron leerse por impedimentos reglamentarios.


Gasolinera situada en Gran Vía a la altura de Bellvitge (Diciembre 1973).


DICIEMBRE 1973 – Estudios, crisis y movilización


Avda. America ,calle Campoamor y Finistrelles al fondo foto 1973.


El SECOD entrega el informe “Equipamientos, servicios colectivos y hábitat en el polígono de Bellvitge”, considerado un arma clave para las reivindicaciones vecinales.

Se crea una comisión mixta Ayuntamiento–ICC para estudiar deficiencias de servicios y responsabilidades, tras nuevas inundaciones.

El casal se abre al barrio y acoge partidos políticos clandestinos y colectivos juveniles, como monitores del CIJB que impulsaron un nuevo esplai.


La crisis económica de 1973

La crisis iniciada en 1973 provocó una fuerte destrucción de empleo industrial. Entre 1975 y 1981 se perdieron entre 7.000 y 8.000 puestos de trabajo en L’Hospitalet. En 1981, el paro alcanzó entre el 26% y el 28% de la población activa.

Un estudio sociológico del SECOD, basado en los padrones de 1970 y 1972, mostraba un barrio profundamente obrero, con una alta proletarización y una intensa participación femenina en la economía informal.


Memoria vecinal

“Llegué a Bellvitge en 1973, cuando aún era casi una niña. Participé en sus luchas y manifestaciones. En la iglesia de San Juan Evangelista, las misas se convertían en asambleas ciudadanas. Allí se forjó mi espíritu luchador.”
Candela Fuente (Facebook, 26/01/2015)

 





Contexto general de L’Hospitalet de Llobregat en 1973

En 1973, L’Hospitalet de Llobregat era ya la segunda ciudad más poblada de Catalunya, con cerca de 300.000 habitantes, fruto del intenso proceso migratorio de las décadas anteriores. La ciudad se había convertido en un gran núcleo obrero e industrial, creciendo mucho más rápido que su capacidad de planificación urbana.

El modelo de crecimiento se basó en la construcción masiva de vivienda para alojar mano de obra procedente, en su mayoría, de Andalucía, Extremadura y otras zonas del Estado. Barrios como Bellvitge, La Florida, Pubilla Cases, Can Serra o Torrassa compartían problemas similares: déficit de escuelas, ambulatorios, transporte público, zonas verdes y una urbanización claramente insuficiente.

En 1973, L’Hospitalet presentaba una de las densidades de población más altas de Europa, con barrios que superaban los 40.000 habitantes por kilómetro cuadrado. Aunque Bellvitge disponía de más espacio abierto que otros barrios, sufría graves carencias estructurales: colectores insuficientes, calles sin pavimentar, inundaciones frecuentes y problemas con los suministros básicos, como el gas.

La estructura social era claramente proletaria. La mayoría de la población activa trabajaba en la industria y en la construcción. Empresas como SEAT (Zona Franca) tenían un peso enorme, y muchos vecinos de Bellvitge dependían directa o indirectamente de este tejido industrial. Por ello, los conflictos laborales y las huelgas tenían una repercusión inmediata en la vida cotidiana del barrio.

Ese mismo año se inicia la crisis económica de 1973, cuyos efectos se dejarían sentir con más fuerza a partir de 1975, pero que ya generaba incertidumbre, precariedad y tensión social. En una ciudad tan dependiente del empleo industrial como L’Hospitalet,
















6 comentarios:

  1. Hola, te dejo un artículo sobre el xic de la barca,...
    http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/1978/05/17/pagina-25/33758336/pdf.html

    No tenía ni idea!!!
    Gracias, Gracias,...

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  2. Las fechas de las fotos no se corresponden. La del patio jugando a Baloncesto y los equipos de la pista son de 1980 y están sacadas de mi facebook dedicado a la escuela. Hay otra foto que es de la inauguración de la pista por Jordi Pujol en 1981 en la que está toda la Asociación de padres y algunos maestros de aquel año. Sería importante que se pida permiso al autor de las fotos antes de ponerlas en el blog.
    Facebook - Javier Arrimada - Nuestra Señora de Bellvitge 1980-1995
    Gracias.

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  3. Me flipa la poca información e incorrecta de lo que fue el barrio, y sin niguna mención al "CORRUPTO ALCALDE PUJANA" de las manifestaciones " NO PAGAR MAS BASURAS" y las carreras delante de los grises por las huelgas de los trabajadores de la SEAT.

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    1. Gracias por tu comentario. El blog pretende ser un espacio abierto y en constante actualización, y soy consciente de que la historia del barrio es mucho más amplia y compleja de lo que aparece en una sola entrada. Si dispones de información, recuerdos o hechos que consideres importantes , como los que mencionas , será un placer tenerlos en cuenta para ampliar y completar el contenido del año correspondiente. Gracias por aportar tu punto de vista.

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  4. Buenas, soy vecina de Bellvitge.
    Tras leer el documento me han surgido ciertas dudas en relación con algunos párrafos complejos. Entre ellos, quiero destacar el que adjunto a continuación, ya que me gustaría que se me explicara con claridad por la fascinación que me genera su redacción.

    "Los pisos no estaban bien acabados , los armarios de la cocina eran de hierro y chapa y con unas correderas malas, el lavabo tenia 6 racholas blancas el espejo cuadrado y "UN LAVABO TAN GRANDE QUE TE DABA , LA BARRIGA EN EL LAVABOS Y EL CULO EN LA PARED, LAS TUBERÍAS ERAN DE PLÁSTICO " Era un barrio en malas condiciones, muy pobre. "

    En conclusión, me ha sorprendido que sea de la poca información sobre el barrio a la que se puede acceder fácilmente, y que, además, reúna datos relevantes y estén muy bien expresados de forma cronológica. Considero que sería conveniente volver a redactarlo para formalizarlo un poco más. No obstante, muchas gracias por el trabajo realizado: contiene mucha información y he disfrutado mucho leyéndolo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario y por el interés mostrado. La entrada correspondiente al año 1973 ha sido actualizada recientemente para aclarar y mejorar algunos párrafos. Si lo deseas, puedes volver a visitarla. Gracias de nuevo.

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