jueves, 5 de marzo de 2026

NO MÉS BLOCS: Historia, lucha y futuro del barrio de Bellvitge

 

“Cuando la democracia se sentó en un banco: la voz de Bellvitge contra los bloques”



Origen y nacimiento de la conciencia vecinal

Bellvitge no nació con calma, se levantó a toda prisa. En los años 60, miles de familias llegaron a L'Hospitalet de Llobregat buscando oportunidades, y lo que encontraron fueron bloques, demasiados bloques, construidos con urgencia, sin planificación, sin escuelas, sin centros de salud y con escasos espacios verdes. La vida cotidiana del barrio quedó atrapada entre calles aún por organizar y paredes de hormigón.

Fue en este contexto cuando surgió la conciencia colectiva que dio origen a No Més Blocs. La primera generación de vecinos comprendió algo esencial: la ciudad no solo se construye con ladrillos, también se defiende con participación. Las asociaciones vecinales comenzaron a movilizarse contra proyectos de construcción masiva en plena transición democrática. La consigna era clara: No més blocs. No se oponían a la vivienda; se oponían a la saturación y a la especulación. Gracias a esas movilizaciones, se lograron equipamientos y servicios, y se consolidó una cultura de participación que marcaría la identidad del barrio para siempre.



Reaparece No Més Blocs: 2015 y el PDU Granvia-Llobregat

Décadas después, en 2015, el anuncio del PDU Granvia-Llobregat reactivó la memoria colectiva. 
Nuevos edificios, oficinas, recalificación de suelo y afectación de Cal Trabal pusieron al barrio frente a un dilema: repetir la historia de aceptar planes impuestos o volver a alzar la voz.

No Més Blocs resurgió como plataforma organizada, con un objetivo claro: garantizar que cualquier transformación urbana respetara la dignidad del barrio y el equilibrio ambiental. Su lucha ya no era solo contra más bloques; era por un modelo de ciudad sostenible, inclusivo y participativo.

"No Más Blogs", asamblea vecinal de Bellvitge critica duramente la aprobación del PDU Granvia-Llobregat porque crean es especulativo y tiene la edificabilidad como principal objetivo. También lamentaron la falta de consenso entre vecinos y entidades de la ciudad.




Los parques como “foro vecinal al aire libre” : democracia y participación

La plataforma entendió desde el principio que la participación no podía limitarse a enviar alegaciones.

Por eso las asambleas se organizaron en los parques, donde los vecinos podían informarse, debatir y tomar decisiones colectivas.

Ocurría este viernes 17 Marzo de 2017 a partir de las 17.00 h en la Plaza del Marina Center en el barrio de Bellvitge en una jornada informativa con AVVIBellvitge - Asociación De Vecinos Independiente de Bellvitge, A.V. 5 CALLES DE STA EULALIA DE HOSPITALET DE LL, Red Amarilla L'Hospitalet, Rebelión Bellvitge, Depana - Liga para la Defensa del Patrimonio Natural y CGT Barcelona.

Dos semanas después de la aprobación del PDU, la Asamblea "No Más Blogs" inicia una serie de actos lúdicos para implicar a la ciudadanía y concienciar sobre las posibles consecuencias ambientales y económicas que podría acarrear el plan urbanístico.

Asambleas en las calles 
La "Fiesta del Sol" es una celebración histórica de Bellvitge para reivindicar temáticas de tipo ambiental social y cultural sin perder nunca el ambiente festivo y participativo.

Uno de los momentos más simbólicos fue la elección del logotipo de la plataforma. Varias propuestas creadas por vecinos se sometieron a votación en una asamblea abierta en el Parque de Bellvitge, y la opción ganadora fue elegida a mano alzada. Ese logo no era solo una imagen: representaba la identidad y el compromiso del barrio con su propio futuro.



Alegaciones y control ciudadano: aprendiendo a leer planos

No Més Blocs no se limitó a la protesta visible. 

 La plataforma estudió con detalle los documentos técnicos del PDU Granvia-Llobregat, redactando alegaciones formales que incluían análisis de densidad edificatoria, movilidad, impacto ambiental y afectación sobre Cal Trabal y la zona inundable del río Llobregat.

Vecinos que nunca habían leído planos urbanísticos adquirieron conocimientos técnicos, generando una participación activa y real en la planificación del barrio.

Alegaciones de No Més Blocs: resumen

  • Número total de alegaciones presentadas: más de 1.060 alegaciones contra el PDU Granvia-Llobregat.

  • Motivaciones principales:

    1. Evitar la saturación urbana: la construcción de más bloques habría sobrecargado servicios y espacios públicos.

    2. Protección de Cal Trabal: conservar uno de los últimos espacios agrícolas y verdes de L’Hospitalet.

    3. Riesgo de inundación: parte del terreno afectado estaba en zona cercana al río Llobregat.

    4. Falta de participación ciudadana: exigir más transparencia y consulta real a los vecinos.

    5. Propuesta de alternativas sostenibles: incluir más espacios verdes, equipamientos y mejoras de movilidad.

  • Número de alegaciones formalmente enviadas: todas las 1.060 alegaciones fueron registradas oficialmente ante la administración, convirtiéndose en un hito histórico para un barrio como Bellvitge.

Estas alegaciones no solo reflejaron la oposición a los bloques, sino que demostraron la capacidad técnica y organizativa del barrio para influir en decisiones urbanísticas importantes.



Manifestaciones y visibilidad comarcal


En 2017, la plataforma organizó una manifestación multitudinaria que recorrió Bellvitge con pancartas hechas a mano, consignas y vecinos de todas las edades.

 La acción tuvo eco comarcal y fue recogida por la revista El Llobregat, que posteriormente nominó a la plataforma a uno de sus premios sociales, reconociendo su impacto en el conjunto del Baix Llobregat.

Manifestación "No Más Blogs" #stopPDUgranvia en L´Hospitalet de Llobregat 11.6.2016

Manifestación "No Más Blogs" en L´Hospitalet de Llobregat 16 /09/2017

No Més Blocs se consolidó como un actor social relevante, capaz de unir memoria histórica y acción contemporánea.



Cal Trabal: símbolo de lucha ambiental

El espacio agrícola de Cal Trabal se convirtió en el eje del conflicto. Uno de los últimos terrenos verdes de la ciudad, en zona de transición hacia el río Llobregat, que funciona como espacio de absorción hídrica, área de biodiversidad y memoria agrícola. La defensa de Cal Trabal añadió una dimensión ambiental a la plataforma, convirtiéndola en referente de sostenibilidad y resiliencia urbana.

Preservar este espacio no era un gesto nostálgico; era una estrategia para asegurar que el desarrollo del barrio no se hiciera a costa del equilibrio ecológico.



2020: victoria judicial


En noviembre de 2020, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya anuló el PDU Granvia-Llobregat, dando la razón a muchas de las alegaciones presentadas por No Més Blocs. La decisión fue un punto de inflexión, demostrando que la movilización ciudadana organizada puede influir en grandes decisiones urbanísticas.



Biopol-Granvia: nuevo reto y futuro incierto


Tras la anulación surgió el PDU Biopol-Granvia, un proyecto de gran envergadura destinado a convertir la zona sur del barrio en un polo biomédico vinculado al Hospital de Bellvitge, con inversión pública y privada, empleo de alta cualificación y un plan de soterramiento parcial de la Granvia.

Las oportunidades son evidentes: desarrollo económico, innovación y creación de empleo. Pero también surgen nuevos retos para la plataforma:

  • Parte del área se encuentra en zonas con riesgo potencial de inundación por proximidad al río Llobregat.

  • La afectación sobre Cal Trabal sigue siendo un punto crítico.

  • La densidad de nuevas construcciones y el impacto ambiental requieren seguimiento constante.

  • El cambio climático aumenta la urgencia de planificar con resiliencia urbana.

No Més Blocs continúa en alerta, vigilando cada modificación y defendiendo la participación vecinal como herramienta clave para que el desarrollo no se imponga sin consenso.



Luchas actuales y desafíos futuros


El presente y futuro de No Més Blocs implica varias líneas de acción estratégicas:


  1. Supervisar el PDU Biopol-Granvia y presentar alegaciones en cada fase.

  1. Defender activamente Cal Trabal y otros espacios verdes frente a urbanización excesiva.

  2. Exigir participación ciudadana real en decisiones de planeamiento.

  3. Evaluar el riesgo ambiental y la vulnerabilidad hídrica de la zona.

  4. Garantizar equilibrio entre desarrollo económico y calidad de vida, evitando gentrificación y pérdida de identidad del barrio.

  5. Renovar la implicación generacional, asegurando continuidad de la plataforma.

La lucha de No Més Blocs ya no es solo reactiva. Es estratégica: influir en un proyecto de gran escala, proteger espacios clave y asegurar que la voz del barrio sea escuchada en decisiones que afectan su futuro.



Hacia dónde va la plataforma


No Més Blocs representa la combinación de memoria histórica y acción contemporánea.

Su futuro depende de mantener la participación activa de los vecinos, de vigilar cada fase del Biopol-Granvia, de defender Cal Trabal y de adaptar su estrategia a nuevos retos climáticos y urbanos.

Aunque los retos son más complejos que en los años 70, la plataforma cuenta con ventaja: la experiencia acumulada, la cohesión del barrio y la capacidad de transformar la protesta en conocimiento técnico y acción efectiva.

No Més Blocs seguirá siendo el referente del sur de L’Hospitalet, un ejemplo de cómo un barrio puede organizarse, defender su territorio y proyectar un modelo urbano sostenible y participativo para las próximas décadas.














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Si conoces tradiciones, relatos familiares o curiosidades sobre el pasado de Bellvitge, la Provençana o L’Hospitalet, te invito a compartirlas en los comentarios. La historia local sigue viva mientras se cuenta.




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