“1976: El año en que Bellvitge dijo basta”
Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat, nació como un gran conjunto de bloques de vivienda rápida para alojar a las familias obreras que llegaban de Andalucía, Extremadura y otras zonas en busca de trabajo.
En apenas unos años, entre 1965 y 1975, se levantaron casi 10.000 casas donde vivían alrededor de 30.000 personas, transformando por completo lo que antes era terreno agrícola en una enorme comunidad obrera.
Pero esa rapidez, y la falta de planificación, traían problemas enormes: no había suficientes escuelas, centros de salud, transporte público, ni zonas verdes. El barrio tenía un alma llena de vida, pero le faltaban casi todas las piezas básicas para vivir dignamente.
Enero de 1976: Bellvitge explota en luchas y protestas
En enero de 1976, algo cambió. En las calles de Bellvitge empezó a escucharse un grito común: “¡No más bloques!”. Fueron los vecinos , muchos todavía jóvenes, otros con hijos pequeños , quienes, cansados de ver cómo se seguían levantando edificios mientras faltaban servicios básicos, decidieron tomar la calle.
Documento de la AVV Bellvitge Norte,1976. Archivo Municipal de L'Hospitalet. Fondo Personal Josep Mª Figueras
Hubo manifestaciones diarias, enfrentamientos con la policía, y cientos de personas formando grupos espontáneos para frenar la construcción indiscriminada de viviendas. Algunos recuerdan carros de obra volcando barro y vecinos tirando barro a las instalaciones de la inmobiliaria que gestionaba las obras en protesta por la falta de asfalto y saneamiento.
Las manifestaciones contra la constructora que levantaba las torres en el lugar que después se conocería como “El Paseo de Bellvitge” lograron finalmente su objetivo: las obras fueron paralizadas.
Gracias a ello, ese espacio quedó libre y, con el paso del tiempo, se fue transformando poco a poco en un parque. Hoy es un magnífico lugar del que los vecinos de Bellvitge pueden sentirse orgullosos, un espacio para los niños, punto de encuentro y lugar de charla tanto para jóvenes como para mayores.
8-11 de enero de 1976: Bellvitge se moviliza

Luchas vecinales en Bellvitge .
Collage manifestaciones en el paseo 1975-1976Entre el 8 y el 11 de enero de 1976, el barrio vivió manifestaciones diarias contra las obras de construcción de nuevos bloques.
Una de las imágenes más simbólicas de la victoria del movimiento vecinal en Bellvitge: una hormigonera derribada por los propios vecinos, con una pintada clara y contundente “El terreno es nuestro” Captada entre finales de 1975 y comienzos de 1976, esta escena resume la determinación de todo un barrio por defender su espacio y su dignidad.Los vecinos, cansados de la especulación y la saturación, se organizaron para protestar tirando, dañando e incluso quemando parte del material de la constructora. Cada día la tensión crecía, pero la del 11 de enero fue especialmente intensa: la policía disolvió la protesta con gran contundencia.
Estas jornadas dejaron claro que los vecinos no iban a quedarse callados. Era un momento de coraje, de unidad y de reivindicación colectiva.
Entre los días 8 y 11 de enero de 1976 se produjeron manifestaciones diarias contra las obras, durante las cuales se lanzaban materiales, se desmontaba y se quemaba el material de la constructora. La manifestación del 11 de enero fue disuelta por la policía con mucha contundencia.
“A las 8 de la mañana, cuando venía la excavadora para levantar esas torres cerca de la puerta de la farmacia, una persona se sentó en la excavadora. Iba a buscar el pan con su hijo de cinco meses en brazos y con la bolsa del pan. La acción que había por la mañana era en su mayoría de mujeres, porque éramos las que estábamos. Íbamos a la compra pendientes de todo. Los hombres estaban trabajando y nosotras sacamos el cemento y lo estropeábamos.
Actos de protesta contra la construcción de la T-26 (Torre de 17 plantas y cuatro pisos por planta)
11 de Enero de 1976 foto de Miguel Sandoval
Las mujeres ocupaban las calles para manifestar las dejaciones que ocurrían en Bellvitge. Iniciaban una ruta con el punto de encuentro en la Avenida Industrial, continuando por la Avenida de la Fabregada y la calle Barcelona hasta llegar al Ayuntamiento.”
9 de enero de 1976: los vecinos se hacen escuchar
Vecino de Bellvitge:
"Juntos luchamos para evitar que construyeran todos los bloques de pisos y los locales comerciales previstos, porque entonces no habría lugar para hacer los servicios. La lucha más emblemática fue la de la torre del 'Paseo'; lo que los obreros construían durante el día se desmontaba por la noche. Las mujeres tomaron la iniciativa: una mujer se sentó con su hijo ante una excavadora, impidiendo que ésta continuara el trabajo."
En medio de estas movilizaciones, el 9 de enero de 1976, se produjo otra manifestación de los vecinos de Bellvitge, que decidieron entregar una comisión al alcalde de L’Hospitalet. Su mensaje era claro: “que no se construyan más pisos en el polígono”. Esta acción no solo fue simbólica, sino que marcó un punto de inflexión, mostrando que la comunidad estaba organizada y que su voz debía ser escuchada.
La Asociación de Vecinos de Bellvitge, con dirigentes conocidos como Roque Fernández, fue protagonista activa de estas movilizaciones desde hacía años, encabezando denuncias y organizando a la comunidad para reclamar lo que les faltaba.
ENERO DE 1976
En enero de 1976, las manifestaciones contra la constructora que levantaba las torres en el lugar que después se llamaría “El Paseo de Bellvitge” dieron sus frutos: las obras fueron detenidas.

De esta manera, ese espacio quedó libre y, poco a poco, se fue transformando en un parque.
El paseo foto J.S tomada en Mayo 2009Hoy día, los vecinos de Bellvitge pueden sentirse orgullosos de este lugar, que se ha convertido en un parque para niños, punto de encuentro y lugar de reunión para jóvenes y mayores.
A principios de 1976, los últimos trabajadores despedidos del hospital “Príncipes de España” obtuvieron una amnistía tras la muerte de Franco y pudieron, en su mayoría, recuperar sus puestos de trabajo. Desde entonces, el hospital se ganó el sobrenombre de “Hospital Rojo” de la Seguridad Social.
Estos conflictos marcaron un antes y un después en la evolución del centro y en la vida laboral .
12 DE ENERO DE 1976
En 1976, el alcalde de Francisco Pujana desarrolló su labor en un momento muy complicado, marcado por el final del franquismo y el inicio de la transición democrática. Su actuación en el Ayuntamiento de L’Hospitalet estuvo muy condicionada por la fuerte presión vecinal, especialmente en barrios como Bellvitge.
Durante ese año, su papel fue sobre todo el de gestionar el conflicto constante con los vecinos, más que impulsar grandes proyectos propios. Bellvitge vivía movilizaciones casi diarias por la falta de servicios, el exceso de construcción y las malas condiciones urbanísticas.
Uno de los aspectos más importantes fue que el Ayuntamiento, bajo su mandato, se vio obligado a negociar con las asociaciones vecinales. Estas presiones consiguieron cosas clave, como:
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La paralización de nuevas construcciones en varios puntos del barrio.
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La revisión del Plan Parcial de Bellvitge, aceptando algunas mejoras propuestas por los vecinos.
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La apertura de canales de diálogo mediante comisiones entre Ayuntamiento y vecindario.
También tuvo que hacer frente a situaciones de conflictividad social muy alta, con manifestaciones, cortes de tráfico y protestas constantes, en ocasiones reprimidas por la policía. En este contexto, el Ayuntamiento actuaba muchas veces a la defensiva, respondiendo a los acontecimientos más que anticipándose a ellos.
Además, en 1976 se enmarca dentro del Plan Metropolitano, que buscaba corregir el crecimiento desordenado de ciudades como Hospitalet. Aunque este plan no fue solo obra suya, sí formó parte de la gestión municipal durante su mandato.
En resumen, la labor de Pujana en 1976 fue la de un alcalde en una etapa de cambio, presionado por un movimiento vecinal muy fuerte, que logró arrancar importantes mejoras para Bellvitge. Su gestión refleja bien el paso de una administración autoritaria a otra cada vez más obligada a escuchar a la ciudadanía.
Vecinos de Bellvitge se manifiestan ante el Ayuntamiento para protestar por la situación del barrio. El alcalde de L´Hospitalet de Llobregat Pujana y su consistorio (1976 ).
Durante la concentración, el regidor Gallego anuncia su dimisión.
FEBRERO DE 1976
El colegio Balmes se encontraba en la parte alta de un local comercial en la zona de la Ermita. Solo disponía de cuatro aulas para ocho cursos, por lo que distintos niveles debían compartir espacio.El centro convivía en la misma planta con una barbería, un almacén de ropa y el despacho parroquial, y en el rellano con una floreciente carpintería. Era casi milagroso que, en estas condiciones, se pudiera impartir una educación decente.
No obstante, gracias a la calidad profesional y humana del equipo de profesores, la enseñanza era excelente. Docentes como Cipriano, Agustín, Asunción, Rodríguez o Pedro suplían con amor y dedicación las enormes carencias materiales y de espacio que sufría el centro.
Hoy, muchos años después, con un nuevo edificio y ubicación, el Balmes ha dejado de ser un colegio artesanal y pequeño para convertirse en un referente educativo en Hospitalet de Llobregat .
Algunos recuerdos del colegio en 1976 incluyen:
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El cartel anunciador del centro, roto, que aún lucía en aquel entonces.
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Una foto tomada en las escalinatas del Palacio de Montjuïc con ocasión del torneo escolar de ajedrez organizado por el diario Dicen, presidido por el maestro Anatoli Karpov, campeón mundial de ajedrez.
En el suplemento de hoja dominical ,el fancin " comunidad " en Marzo de 1976 saca en portada "Basta ya" "Bloques No" "Servicios si"
Autovía de Castelldefels a la altura de Bellvitge,(foto-30.3.1976)El tramo Bellvitge–Enlace Aeropuerto, de 4,93 km de longitud, se acondicionó con características de autopista.
Las obras comenzaron el 15 de junio de 1975 y finalizaron el 15 de septiembre de 1976. El coste total de la obra fue de 947.885.000 pesetas, de las cuales 11.000.000 pesetas correspondían a expropiaciones.
La financiación de toda la obra corrió a cargo del Ministerio de Obras Públicas.
7 DE MARZO DE 1976
Se celebra una asamblea sobre el plan parcial de Bellvitge. Durante este período se producen diversas reuniones entre la comisión de vecinos y el Ayuntamiento, que culminan con la aprobación del plan.
Como resultado, se frena gran parte de la edificación prevista, excepto un bloque, una torre y un centro comercial de 32 tiendas.
27 DE MARZO DE 1976
En una nueva asamblea sobre el plan parcial, 2.400 vecinos deciden impugnar lo aprobado por el Ayuntamiento, ya que consideran que no recoge todas sus reivindicaciones.
Se acuerda continuar con las movilizaciones y protestas hasta lograr que se atiendan las demandas vecinales.
Operación Limpieza y lucha en la calle
Basura junta al cine Lumiere en Bellvitge ( L´Hospitalet de Llobregat - 1976 ).
1976 también fue el año de la llamada “Operación Limpieza”. Cansados de la suciedad en las calles, del barro que se acumulaba y de los servicios municipales inexistentes, muchos vecinos se organizaron para limpiar ellos mismos el barrio. Barrían, retiraban escombros y levantaban carteles reclamando un saneamiento urbano digno.
No fue una simple limpieza comunitaria: fue una reivindicación poderosa. La frase “en Bellvitge hay vida para las ratas”, con la que algunos vecinos describían el barrio en aquellos años duros, se convirtió en símbolo de una lucha que poco a poco traería cambios reales.
Asociaciones y tejido vecinal: la fuerza del barrio
El movimiento social en Bellvitge no era casual ni espontáneo: tenía raíces profundas. Desde finales de los años 60, en el barrio empezaron a surgir grupos y asociaciones que buscaban unirse para defender sus derechos y necesidades.
La parroquia de Sant Joan Evangelista, con figuras como el capellán Joan Josep Maria Fabró, fue un centro de encuentro para vecinos que querían organizarse y reclamar mejores condiciones de vida en el barrio.
Además, las asociaciones de vecinos, unidas bajo estructuras como la Mesa Democrática de Bellvitge, se convertían en un reflejo local de la amplia lucha por la democracia que se estaba desarrollando en toda España durante la Transición.
Estas asociaciones eran el corazón del barrio: donde se hablaba de escuelas, de transporte, de salud, de igualdad y de una vida más digna. Cada reunión, cada volante repartido por las escaleras, cada grito en la calle tenía detrás un nombre y una historia.
Aula de cultura,grupo musical ensayando
El casal evoluciona hasta convertirse en un espacio polivalente al servicio de distintos colectivos del barrio.
A finales de año surgen en su entorno nuevas iniciativas, como un grupo de cine y el Club Infantil Casal Bellvitge, ampliando así su papel dentro de la vida social del barrio.
Acciones en la calle: barro, gritos y esperanza
Bellvitge visto desde Cornella-1976Puente viejo de Gran Vía , Rambla Marina de Bellvitge (1976).
En septiembre de 1976, el barrio vivió momentos que aún muchos recuerdan: manifestaciones donde se llegó a tirar barro hacia las oficinas municipales, concentraciones frente al Ayuntamiento y marchas con pancartas reclamando que no se les ignorara más.
Construcción de bloques en BellvitgeCine Marina y lugar de la futura rambla a la derecha , 1976
La gente hablaba con vecinos, con amigos, con quien fuera necesario para que se escuchara su voz. Algunos comentaban con ironía que no solo pedían infraestructuras, sino dignidad, porque lo que faltaba era justo eso: la dignidad de ser escuchados como ciudadanos.
La lucha por escuelas y servicios

El origen del C. E. Balmes situado en el altillo 60-68 de Ntra. Dª. de Bellvitge (muy busca del actual Juan XXIII) cuyo predecesor fué la Academia Ermita del Sr. Rodríguez como director, el difunto Cipriano de Casso Rios y Pedro Sánchez Aran como profesoras de letras y de ciencias respectivamente. Academia Ermita ya funcionaba en el año 68 o 69

Colegio Europa en Bellvitge (L´Hospitalet de Llobregat 1976)
Se le retiran subvenciones a la guardería Tin-Tin por parte del ministerio de trabajo, la guardería estuvo a punto de desaparecer , nuevas manifestaciones entre otras al ayuntamiento. ( Marzo 1976 ) .
En Bellvitge de 1976, muchos niños aún no tenían plaza escolar y las familias tenían que organizarse para que sus hijos pudieran estudiar sin tener que viajar kilómetros cada día. Esa lucha fue una de las más sentidas por la gente del barrio, porque significaba, literalmente, un futuro mejor para sus hijos.
Hoja dominical Parroquia Sant Joant Evangelista nº 33 1976Esa fuerza colectiva no solo reclamó presencia municipal, sino que consiguió que poco a poco : con protestas, escritos, reuniones y marchas , se reconocieran las necesidades educativas y sanitarias.
Testimonios que siguen vivos
Boletines suplementos, de las "Hojas Dominicales" de los domingos; con temas eclesiales y vecinales. Donde aparte de los Sacerdotes, escribían los vecinos. (1976).
Vecinos como Antonia, que llegó en 1970 desde Badajoz con su familia, todavía recuerdan que aquel barrio era “su casa” y que se luchaba por él con cada gesto cotidiano: en las fiestas, en las charlas en la plaza, en las colas del mercado.
Historias como la suya nos enseñan que Bellvitge fue, y sigue siendo, mucho más que edificios. Es un lugar construido por personas que caminaron por sus calles a pesar de los obstáculos, que cantaron y protestaron juntas, y que aprendieron, en colectivo, el valor de luchar por su propio barrio.
Origen de la población en Bellvitge en 1976
En 1976, Bellvitge contaba con 38.637 habitantes. La población venía de distintos lugares de España, reflejando la mezcla de culturas que caracteriza al barrio:
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Cataluña: 17.127
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Andalucía: 9.617
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Castilla y León: 2.545
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Extremadura: 2.156
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Otros lugares: 7.192
Esta diversidad fue clave en la formación de la identidad del barrio, uniendo tradiciones y experiencias de distintos rincones de España en un mismo lugar.
Trabajos para reducir las inundaciones en 1976
La proximidad de viviendas y equipamientos a una zona inundable hizo que, tras las graves riadas de 1971, se tomaran medidas para evitar daños en el futuro.
En aquellos años se llevaron a cabo trabajos para minimizar los efectos de un posible desbordamiento del río Llobregat. Se canalizó el río para que pudiera absorber una riada similar, como mínimo, a la de 1971.
En 1976 se empezó a construir una mota, una especie de elevación de tierra a ambos lados del río, que ayudaba a ampliar su capacidad según la zona.
También se eliminó un meandro en la zona entre Cornellà y El Prat, lo que permitió mejorar el paso del agua y reducir el riesgo de inundaciones.
Las zonas más cercanas al río Llobregat, como el área agrícola de Can Trabal, tienen una probabilidad de inundación de aproximadamente una vez cada 100 años.
En otras zonas más alejadas, como parte de la Marina, la probabilidad es menor, situándose en una vez cada 500 años.
Aun así, desde los años 70 hasta hoy, los sistemas de control han mejorado mucho. Actualmente, los sistemas de alerta son fundamentales para avisar a los vecinos en caso de riesgo de inundación.
Del barrio al mundo: un espíritu de lucha
Todo esto ocurría en un momento en que España estaba cambiando: la muerte del dictador y la Transición abrían puertas a nuevas posibilidades sociales y políticas. Bellvitge, con su movimiento vecinal, no fue una isla aislada, sino parte de un gran despertar democrático en el país.
La organización en asociaciones, las marchas, las banderas de protesta, la palabra en la calle… todo formaba parte de un espíritu nuevo, de una comunidad que había pasado de sobrevivir a vivir, de quejarse a actuar, de ser multitud anónima a ser una voz colectiva.
2 DE ABRIL DE 1976
Foto guardería Tin-Tin manifestaciones de 1976 se pide ayuda oficial para seguir adelante con la guardería foto J.Hernández
Unas doscientas personas, entre padres de alumnos y personal de la guardería Tin-Tin, se manifiestan desde el polígono de Bellvitge hasta el ayuntamiento de la ciudad, portando pancartas y coreando consignas sobre la crítica situación del centro.
En el ayuntamiento permanecen aproximadamente media hora, bajo la atenta vigilancia de la fuerza pública, y posteriormente regresan al barrio.
La guardería recibe una subvención insuficiente de un millón cuatrocientas mil pesetas. “Con esta cantidad hay para mantenerla en funcionamiento durante tres meses”, explicaban entonces los maestros.
El año anterior, la guardería había estado subvencionada, lo que permitía que 170 familias del barrio llevaran a sus hijos pagando 600 pesetas mensuales. Al perder la subvención, las cuotas pasan a oscilar entre 800 y 3.000 pesetas, dificultando gravemente el acceso al servicio.
5 DE ABRIL DE 1976
Cuatro atracadores, armados con ametralladora, pistolas y escopetas de cañones recortados, cometen un robo en la sucursal de la Caja de Ahorros de Sabadell, situada en la calle Francia nº 41 de Bellvitge.
El botín asciende a más de dos millones ochocientas mil pesetas. Tras el atraco, los asaltantes huyen en un Seat 1430 que les esperaba en la puerta con otro cómplice.
20 DE ABRIL DE 1976
El Consejo Metropolitano aprueba el Plan Comarcal.
24 DE ABRIL DE 1976

Se intenta reanudar la construcción de varios edificios cuyas obras habían sido paralizadas previamente por la presión vecinal. Este intento provoca manifestaciones diarias, cortes de tráfico en la avenida Europa y la intervención de la fuerza pública, que llega a disparar pelotas de goma contra los manifestantes.
Foto de Miguel Aparicio (1976 )Uno de los lemas más coreados por los vecinos es: “NI UN BLOQUE MÁS EN BELLVITGE”.
La construcción mediante módulos prefabricados permite levantar los edificios a gran velocidad, lo que provoca un crecimiento acelerado de la población sin los equipamientos necesarios y con una urbanización muy deficiente.
La falta de transportes, colegios, centros sanitarios, mercados o farmacias hace que, apenas tres o cuatro años después de su creación, Bellvitge viva un fuerte auge de las luchas vecinales. Estas movilizaciones, cada vez más intensas, logran finalmente frenar la expansión descontrolada y obligar a las inmobiliarias a detener nuevas construcciones.
2 DE MAYO DE 1976
Una patrulla de las fuerzas del orden vigila el solar del bloque E-52 de Bellvitge, un edificio proyectado de 14 plantas. Poco después de iniciarse las obras, comienzan las protestas vecinales.
Cada día acuden al solar entre cincuenta y doscientas personas con el objetivo de detener la construcción. En varias ocasiones, los vecinos llegan a derribar la valla que rodea el terreno.
Una de las acciones más destacadas consiste en dirigirse colectivamente al prestamista que proporcionaba trabajadores a la obra para advertirle de que dejara de hacerlo. Al parecer, esta presión provoca que, en lugar de obreros de Bellvitge, se envíen trabajadores procedentes de otros barrios.
Laura en el día de su comunión, Mayo 1976 foto realizada en el paseo de Bellvitge .En el suplemento de hoja dominical ,el fancin " comunidad " portadas de los meses de Marzo ,Abril y Mayo de 1976 (cedido por Miguel S. Aparicio)
5 DE MAYO DE 1976
12 DE JUNIO DE 1976
19 DE JUNIO DE 1976
21 DE JULIO DE 1976
Portada del suplemento de la "hoja dominical" de la Parroquia San Juan Evangelista de Bellvitge
8 DE SEPTIEMBRE DE 1976
Se realizan manifestaciones para denunciar la falta de asfalto en el polígono, incluyendo una protesta en la que se lanza barro a las oficinas de la regiduría y a las de ICC.
En las fiestas del barrio se presenta una exposición fotográfica sobre las deficiencias y proyectos de Bellvitge. Se eligen, un año más, las Pubillas de Bellvitge. El abono para los actos de las fiestas mayores es de 3 pesetas y, en los actos nocturnos, los hombres deben llevar corbata obligatoriamente.
En las fiestas del barrio se presenta una exposición fotográfica sobre las deficiencias y proyectos de Bellvitge. Se eligen, un año más, las Pubillas de Bellvitge. El abono para los actos de las fiestas mayores es de 3 pesetas y, en los actos nocturnos, los hombres deben llevar corbata obligatoriamente.
21 DE SEPTIEMBRE DE 1976
Presentación a los medios de comunicación de la “Mesa Democrática de Bellvitge”. Se convocan nuevas manifestaciones con barro el día 23 y una nueva manifestación hacia el ayuntamiento el 2 de octubre, que es disuelta por la intervención de la policía y del concejal Gallego. “Se iba al ayuntamiento con barro”, comenta un vecino.
Anuncio en "La Vanguardia ",venta de piso en Rambla Marina,(30 Octubre 1976).NOVIEMBRE DE 1976
Se crea la Coordinadora de AAVV de Hospitalet, en la que no está presente “La Marina”. Su presentación pública tiene lugar en un recital de Joan Manuel Serrat, celebrado en el cine Navarra el día 4, donde se pide la dimisión del Ayuntamiento y libertades democráticas.
19 DE NOVIEMBRE DE 1976
Dimite el concejal Ramiro Gallego como delegado del distrito VI de Bellvitge, a raíz de las cinco ejecuciones que tuvieron lugar en septiembre.
30 DE NOVIEMBRE DE 1976
Se celebra en el barrio de Bellvitge un ciclo de conferencias sobre “Delincuencia Juvenil”, a cargo del abogado y psicólogo Yago Balanzó, organizado por la Asociación de Antiguos Alumnos del Centro de Estudios Joan XXIII.
15 de diciembre de 1976
El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, votando en el referéndum de 1976 EFE/Archiv2 de diciembre de 1976
Un grupo de personas, en su mayoría mujeres y niños, portando pancartas y velas encendidas, se dirige al Ayuntamiento. Con las velas querían simbolizar la falta de luz que sufría la recién inaugurada escuela de Bellvitge “Pla de Llobregat”, que no disponía de corriente eléctrica.
Debido a esta situación, la dirección del centro decidió cerrarlo al considerar imposible impartir clases en esas condiciones.
Un grupo de padres y madres se entrevistó con el alcalde de L’Hospitalet, Capdevila. Posteriormente, los manifestantes regresaron a Bellvitge, donde la concentración se disolvió.
24 de diciembre de 1976
Los vecinos de Bellvitge decidieron que la zona adyacente a la ermita necesitaba una limpieza a fondo, ya que estaba rodeada de todo tipo de desperdicios y basura.
Consiguieron un camión del Ayuntamiento que fue retirando poco a poco los residuos que los propios vecinos iban recogiendo. El vehículo se llenó hasta tres veces y cerca de un centenar de personas del barrio participaron en esta operación de limpieza.
25 de diciembre de 1976
Como culminación de la limpieza de la zona de la ermita, los vecinos plantaron un árbol y lo adornaron con luces para celebrar la satisfacción por el trabajo realizado y aprovechar el simbolismo de la Navidad.
Sin embargo, lo triste y sorprendente fue que al día siguiente, el mismo día de Navidad, las bombillas habían sido robadas. Nunca se supo quiénes fueron los responsables de este acto de puro incivismo.
Diciembre de 1976 – Enero de 1977
Un año que lo cambió todo
Autobuses a su paso por Bellvitge en Rambla Marina (1976)Si conoces tradiciones, relatos familiares o curiosidades sobre el pasado de Bellvitge, la Provençana o L’Hospitalet, te invito a compartirlas en los comentarios. La historia local sigue viva mientras se cuenta.








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