domingo, 14 de junio de 2009

44- 1980 en Bellvitge: conflictos vecinales, carencias urbanas y el inicio de la transformación del barrio




Año 1980 el riego convertido en alcantarillado. (  Autor desconocido ) 



Bellvitge, barrio de L’Hospitalet de Llobregat en el área metropolitana de Barcelona, vivió en 1980 un año decisivo. Entre conflictos urbanísticos, carencias de servicios básicos y movilización vecinal, el barrio empezó a dejar atrás su imagen de periferia marginal para iniciar un proceso de mejora del espacio público y dotación de equipamientos que cambiaría su futuro.

A comienzos de los años ochenta, Bellvitge seguía siendo el resultado de un crecimiento acelerado en los años sesenta y setenta: bloques de viviendas levantados con rapidez, grandes espacios libres sin urbanizar y una falta evidente de servicios. El barrio carecía de equipamientos sanitarios, culturales y administrativos suficientes, y el transporte público era escaso en una sociedad donde el coche aún no estaba al alcance de todas las familias.

Esta realidad consolidó durante décadas la etiqueta de barrio periférico, entendida no solo en sentido geográfico, sino como una categoría social asociada a carencias respecto al modelo de ciudad burguesa. Sin embargo, sería precisamente a partir de los años ochenta cuando comenzaría un proceso de revalorización del espacio público y apropiación vecinal de plazas, paseos y parques, transformando la percepción del barrio.




Ermita Ntra. Sra. de Bellvitge -foto de 1980.


Enero de 1980: conflicto vecinal en el bloque T-7

El año comenzó con tensiones urbanísticas. Los vecinos del bloque T-7 entraron en conflicto con el CIJB (Club Infantil y Juvenil de Bellvitge) por la construcción de un edificio vinculado a la entidad.

Las obras se iniciaron a principios de febrero, pero el conflicto ya estaba latente en enero. En marzo la situación se agravó, produciéndose amenazas, agresiones, forcejeos e incluso detenciones. Este episodio refleja el clima de tensión que se vivía en el barrio ante cualquier intervención urbanística, fruto de años de construcción intensiva sin planificación suficiente.



17 de febrero de 1980: los gigantes “Los Avis”

El Club Infantil y Juvenil de Bellvitge impulsó una iniciativa cultural que contrasta con los conflictos del entorno: la construcción de los gigantes “Los Avis”, figuras festivas que formarían parte de la identidad cultural del barrio.

Este tipo de iniciativas muestran cómo, incluso en un contexto de carencias, Bellvitge desarrollaba una fuerte vida asociativa y cultural, elemento clave en la cohesión social del barrio.


"Els avis" gigantes construidos en 1980 por el club juvenil de Bellvitge
Bellvitge (L´Hospitalet de Llobregat, Barcelona) 1980


20 de febrero de 1980: incendio en la Residencia Sanitaria de Bellvitge

El 20 de febrero de 1980 se produjo un grave incendio en el archivo de historias clínicas de la Residencia Sanitaria de Bellvitge, ubicado en el subterráneo del edificio.

Los bomberos llegaron rápidamente, pero los daños materiales fueron muy importantes, especialmente por su impacto funcional en el complejo sanitario. El archivo quedó totalmente destruido, provocando un descontrol absoluto de los antecedentes clínicos de los pacientes del centro.

También resultaron destruidos:

  • El distribuidor del sistema de aire acondicionado

  • Servicios esenciales para el funcionamiento del hospital

Este suceso puso de manifiesto la fragilidad de infraestructuras clave en un barrio que aún carecía de equipamientos suficientes para su población.

Incendio violento en el archivo de historias clínicas en el hospital de Bellvitge 20 Enero 1980



Anuncio en prensa,30 de Marzo de 1980,venta de pisos en Rambla 240-250 de Bellvitge.



Marzo de 1980: agravamiento del conflicto del T-7

En marzo, el conflicto iniciado en enero por las obras vinculadas al CIJB alcanzó su punto más tenso. Se registraron enfrentamientos, amenazas y actuaciones policiales. Este episodio refleja las tensiones propias de un barrio con alta densidad y una población especialmente sensible a nuevas construcciones que pudieran agravar la falta de servicios.




Bellvitge en 1980: periferia, marginalidad y conciencia vecinal

En 1980, Bellvitge seguía siendo percibido como un barrio periférico y marginal dentro del área metropolitana de Barcelona. La falta de urbanización de los espacios libres, la austeridad arquitectónica y la carencia de equipamientos reforzaban esta imagen.

Sin embargo, esta percepción ocultaba una realidad más compleja: una comunidad activa, organizada y capaz de movilizarse para mejorar su entorno. La ocupación previa del suelo, relativamente baja en algunas zonas, permitió que a lo largo de los años ochenta se iniciara un proceso de dotación de equipamientos sanitarios, culturales, deportivos, administrativos y universitarios que acabarían satisfaciendo las necesidades del barrio.

Al mismo tiempo, la población comenzó a apropiarse del espacio público , plazas, paseos y parques ,  transformándolo en lugares de convivencia y vida comunitaria.



El inicio de la transformación del barrio

Rambla Marina 161

Rambla Marina 161

A partir de 1980 se inició un proceso progresivo de adecuación del espacio público que cambiaría la percepción de Bellvitge:

  • Urbanización de plazas y zonas verdes

  • Mejora del transporte y conexiones con Barcelona

  • Creación de equipamientos sanitarios, culturales y deportivos

  • Consolidación del tejido asociativo

Este proceso marcó el paso de un barrio etiquetado como periférico a un espacio urbano con identidad propia y servicios adecuados.



1 de abril de 1980: sentencia del Tribunal Supremo y compensaciones urbanísticas

El 1 de abril de 1980, el Ayuntamiento de L’Hospitalet se vio obligado a indemnizar a la inmobiliaria I.C.C. por dos bloques que no llegaron a construirse en 1975, según una sentencia del Tribunal Supremo.

Este hecho reflejaba el complejo escenario urbanístico del barrio: litigios entre administraciones y promotoras, proyectos paralizados y un modelo de crecimiento cuestionado por los vecinos.


Julio de 1980: la mayor movilización vecinal desde 1975

El verano de 1980 fue uno de los momentos más intensos de la historia del barrio. Más de 2.000 vecinos marcharon hacia el Ayuntamiento de L’Hospitalet haciendo ruido con cacerolas e instrumentos improvisados, en una protesta que se convirtió en la mayor movilización desde 1975.

Las reivindicaciones eran claras:

  • Construcción inmediata del ambulatorio

  • Fin de la saturación urbanística

  • Mejora de servicios básicos

  • Atención a un barrio convertido en la mayor ciudad dormitorio de Europa

Durante la protesta se celebró una asamblea en el solar donde debía construirse el ambulatorio, y se aseguró que las obras comenzarían.

Este episodio consolidó la identidad de Bellvitge como un barrio combativo y organizado.



El primer helipuerto en un hospital publico de Cataluña en la Residencia Sanitaria Príncipes de España 1980

Paseo de la Baldosa en los años 80 (foto-La Vanguardia).


Conflictos urbanísticos y ciudad dormitorio

Durante este periodo, el polígono de Bellvitge fue descrito como la mayor ciudad dormitorio de Europa, reflejo de un modelo urbano basado en grandes concentraciones de vivienda sin suficientes servicios.

El conflicto entre inmobiliarias y vecinos continuó marcando el desarrollo del barrio. Para los residentes, frenar nuevas construcciones era una cuestión de supervivencia urbana.



Foto realizadas durante la navidad de 1980 realizadas en el" Aula de Cultura" en la
foto Gregoria , Rafaela , Carmela ,la Antonia , la Margarita foto-Gregoria Ochoa.

Nuevos espacios sociales: club de la tercera edad

En 1980 se abrió un club destinado a la tercera edad , jubilados , pensionistas y viudas , un paso importante en la atención a una población que había envejecido en el barrio desde su llegada en los años sesenta.

Este tipo de equipamientos contribuían a fortalecer el tejido social y a combatir el aislamiento.



Dotaciones culturales: el Aula de Cultura

Ese mismo año se inauguró una nueva dotación cultural: el Aula de Cultura, un espacio destinado a actividades formativas y culturales que reforzaba la vida comunitaria del barrio.

Su creación formaba parte del proceso de revalorización del espacio público iniciado en los años ochenta.


El hospital oncológico: retrasos y promesas

En paralelo, el hospital oncológico previsto para el área sufrió retrasos prolongados. Aunque proyectado años antes, en 1980 seguía sin funcionar y no abriría hasta finales de la década.

Este retraso simbolizaba las dificultades estructurales en la dotación de servicios sanitarios para el área metropolitana sur de Barcelona.



El 8 de septiembre de 1980, el barrio de Bellvitge amaneció marcado por un episodio muy propio de aquellos años: las primeras lluvias intensas del otoño pusieron a prueba un entorno urbano todavía en proceso de consolidación. Las calles se anegaron rápidamente y los bajos de muchos bloques quedaron inundados. Las zonas más castigadas fueron la avenida América, la llamada “calle sin nombre” y el paseo frente al mercado. La intervención de bomberos y brigadas municipales fue imprescindible para achicar agua y barro, una escena que reflejaba tanto las carencias de infraestructuras como la vulnerabilidad de un barrio joven, levantado con urgencia durante el crecimiento metropolitano de las décadas anteriores.



Aquel mismo septiembre, sin embargo, no estuvo definido solo por las dificultades, sino por una intensa vida cultural y vecinal. Las Fiestas de Bellvitge de 1980 mostraron un barrio combativo y festivo a la vez, donde asociaciones, colectivos y vecinos se implicaban con entusiasmo pese a la precariedad económica y material. El montaje del popular entoldado, la convocatoria abierta para diseñar el cartel festivo y la participación de múltiples entidades crearon un ambiente de diversidad cultural y convivencia que empezaba a definir la identidad del barrio.



En ese contexto de efervescencia cultural, el grupo Radio Futura actuó en las fiestas presentando su primer disco, Música moderna, convirtiendo Bellvitge en uno de los escenarios tempranos de la nueva ola musical española. 
También participó el cantaor Manuel Gerena, cuya propuesta de flamenco comprometido conectaba con el espíritu reivindicativo del vecindario.


Ese mismo mes nació la asociación Amigos de la Música, impulsada por padres convencidos de que el acceso a la formación musical debía estar al alcance de cualquiera. La iniciativa dio lugar a una escuela de solfeo y a la Banda de Música de Bellvitge, compartiendo locales con el Aula de Cultura, sobre el mercado. Este proyecto simbolizaba la voluntad de dotar al barrio de recursos educativos y culturales propios, construidos desde la base vecinal.




Hay en el barrio de Bellvitge un espíritu de lucha y fiesta a la hora de organizar unas fiestas populares y reivindicativas ,con una muy grande implicación de las entidades asociaciones o colectivos ,aunque con cierta precariedad de material y económica ,había ilusión para montar el famoso Entoldao o la convocatoria libre para hacer el cartel de las fiestas de Bellvitge se llego a respirar un ambiente de diversidad cultural .


Las fiestas mayores también revelaban cómo las subvenciones y pequeñas actividades económicas ayudaban a consolidar el tejido asociativo: instalar una parada durante las celebraciones podía financiar buena parte de las actividades anuales de una entidad. Incluso el concurso de jardines , con premios como el tercer galardón a la conservación . Reflejaba el orgullo vecinal por mejorar el entorno inmediato, aunque con el tiempo esos espacios pasarían a ser gestionados por el área municipal de jardinería. -foto J.S 26/6/2009

.
Así, septiembre de 1980 en Bellvitge fue un mes de contrastes: lluvias que evidenciaban carencias urbanísticas y, al mismo tiempo, fiestas, música y proyectos culturales que demostraban la fuerza organizativa de un barrio decidido a construir su propia identidad.



Foto realizada en 1980 de la Rambla Marina de Bellvitge ,foto donada por Albaro M L

A comienzos de los años ochenta, el tejido asociativo de Bellvitge vivía una auténtica eclosión. Era una época en la que muchas entidades nacían de manera espontánea en los bares del barrio, convertidos en improvisados centros de reunión donde vecinos con inquietudes comunes pasaban de la conversación a la organización. Esta “explosión de entidades” reflejaba una comunidad que, tras años de carencias urbanísticas y servicios insuficientes, había aprendido a autoorganizarse para defender derechos, promover cultura y mejorar la vida cotidiana.

En 1980 surgió la Sociedad Pajaril de Bellvitge, un ejemplo de cómo el asociacionismo no se limitaba a la reivindicación vecinal, sino que también daba cabida a aficiones y espacios de sociabilidad. Mientras tanto, desaparecían las entidades impulsadas por el antiguo Departamento de Promoción Social, señal de que el protagonismo pasaba definitivamente a manos del vecindario. En Bellvitge-Norte se mantenían sobre todo las entidades deportivas, y la nueva asociación de vecinos se consolidaba como heredera del movimiento reivindicativo que había llegado años antes con la Cooperativa La Bomba, uno de los símbolos de la lucha vecinal por equipamientos y servicios dignos.



El 14 y 15 de septiembre de 1980, esa tradición de movilización volvió a hacerse visible. Vecinos y colectivos se concentraron y manifestaron ante la inminente sentencia del Tribunal Supremo que debía decidir sobre la posibilidad de seguir construyendo en el barrio. La protesta no era solo urbanística: representaba el temor a repetir un modelo de crecimiento desordenado que había saturado Bellvitge en sus orígenes. Aquellas jornadas de concentración mostraron a un barrio atento a su futuro, dispuesto a defender su equilibrio urbano y a evitar que los errores del pasado volvieran a imponerse.

Así, entre reuniones en bares, nuevas asociaciones, aficiones compartidas y movilizaciones masivas, Bellvitge en 1980 consolidaba una identidad basada en la participación vecinal y la defensa colectiva del territorio.

Fotografías  aéreas de los años 1957-1980 zona calle Cobalto Rambla Marina , L´Hospitalet de Llobregat .





Portada  de prensa (17 de septiembre de 1980): “Antes de la sentencia del Tribunal Supremo que frenó la construcción de nuevos bloques, El País destacó la densidad demográfica de Bellvitge y la prolongada batalla urbanística entre vecinos y promotoras.”



Octubre de 1980: Bellvitge frena el crecimiento descontrolado

El mes de octubre de 1980 marcó un punto de inflexión en la historia urbanística de Bellvitge. El Tribunal Supremo falló a favor del plan parcial aprobado en mayo de 1977, desestimando el contencioso presentado por las inmobiliarias que pretendían reanudar la construcción masiva en el barrio. La sentencia obligaba a indemnizar a las promotoras por la prohibición de levantar nuevos bloques, pero confirmaba lo esencial: Bellvitge no crecería según los intereses especulativos.

El resultado fue determinante. El barrio quedó fijado en torno a los 33.000 habitantes, evitando un aumento de hasta 15.000 vecinos más, cifra que habría agravado aún más la saturación de servicios, la falta de equipamientos y los problemas de convivencia en un entorno ya densamente poblado. La resolución judicial no solo tuvo consecuencias urbanísticas, sino también sociales: supuso el reconocimiento de años de lucha vecinal contra un modelo de “ciudad dormitorio” que había convertido Bellvitge en símbolo de los excesos del desarrollismo.

Lo más significativo fue el contexto en que se produjo esta victoria. El asociacionismo atravesaba horas bajas tras años de movilización intensa, desgaste organizativo y cambios políticos en la España de la Transición. Sin embargo, la sentencia demostró que la presión vecinal, las manifestaciones y la capacidad de organización colectiva habían sido decisivas para frenar la expansión descontrolada.

Más que una resolución judicial, octubre de 1980 representó una conquista cívica: el momento en que Bellvitge logró defender su derecho a un crecimiento urbano más humano y equilibrado, consolidando la idea de que el barrio no era un espacio al servicio de la especulación, sino una comunidad con voz propia.



Avda.  Industrial de Bellvitge  ( L´Hospitalet de Llobregat  ) foto 1980

. Yo cuando vine aquí a Bellvitge gente que no conozco de otros barrios ,me dicen
" con el espacio que tenéis aquí"
-comentarios vecinos del barrio-




15 de octubre de 1980: “Ni un bloque más en Bellvitge”, la sentencia que cambió el futuro del barrio

El 15 de octubre de 1980 quedó grabado en la memoria colectiva de Bellvitge como el día en que el Tribunal Supremo ratificó definitivamente el plan parcial revisado. La resolución fue clara en su consecuencia práctica: no se construiría ni un bloque más en el barrio.

Para muchos vecinos, aquella decisión judicial confirmó algo que llevaban años defendiendo en la calle: Bellvitge ya había soportado suficiente densidad, carencias de servicios y una planificación pensada más para la especulación que para la vida cotidiana. La frase que empezaba a escucharse entre quienes llegaban de otros barrios —“con el espacio que tenéis aquí”— reflejaba una realidad paradójica: amplias zonas libres, pero durante años sin urbanizar ni dotadas de equipamientos adecuados.

La indemnización millonaria: el precio de frenar la especulación

La sentencia no especificaba si la compensación a las constructoras se realizaría en metálico o mediante mecanismos de compensación urbanística, pero las estimaciones situaban la indemnización entre 2.000 y 2.600 millones de pesetas. Una cifra enorme para la época que el Ayuntamiento de L’Hospitalet debía asumir como consecuencia de la prohibición de nuevas edificaciones.

Este coste económico evidenciaba hasta qué punto el modelo urbanístico anterior había comprometido el futuro del municipio. Sin embargo, para el vecindario, el precio era secundario frente al beneficio colectivo: preservar la habitabilidad del barrio y abrir la puerta a una mejora real del espacio público.

Un triunfo vecinal en tiempos difíciles

La ratificación del Supremo llegó en un momento de desgaste del movimiento asociativo, tras años de movilizaciones intensas desde la década de 1970. Aun así, la sentencia fue percibida como una victoria histórica del tejido vecinal, heredero de luchas anteriores contra la masificación y la falta de servicios.

Más allá de lo jurídico, el 15 de octubre de 1980 simbolizó un cambio de rumbo: Bellvitge dejaba de ser un territorio disponible para la expansión especulativa y comenzaba a consolidarse como un barrio que defendía su identidad, su calidad de vida y su derecho a un desarrollo urbano más digno.


Avda.  América 69 , Bellvitge , comparativa 1980-2007-fotos donadas por Pilar Marfil




Final de 1980 en Bellvitge: victorias vecinales, nuevos servicios y sombras sociales

El último trimestre de 1980 consolidó el cambio de rumbo en Bellvitge. Tras años de movilizaciones, conflictos urbanísticos y carencias estructurales, el barrio vivió decisiones clave que marcarían su futuro inmediato.

15 de octubre de 1980: el acuerdo político y el fin de la expansión

Una coalición entre PSC, PSUC y CiU cerró definitivamente la situación con las inmobiliarias tras la sentencia del Tribunal Supremo que aprobó el Plan Parcial revisado. La resolución fue histórica:

No se construiría “ni un bloque más en Bellvitge”.

La decisión frenó el crecimiento especulativo y consolidó el barrio en torno a los 33.000 habitantes, evitando la llegada de otros 15.000 previstos. Fue una victoria del movimiento vecinal y un punto de inflexión en la planificación urbana de L'Hospitalet de Llobregat.




3 de noviembre de 1980: nuevo consultorio… y un incendio inesperado

El nuevo consultorio médico del barrio fue inaugurado como respuesta a una demanda histórica de los vecinos. Sin embargo, apenas tres días después, un incendio afectó las instalaciones, evidenciando nuevamente la fragilidad de los servicios públicos en una etapa de transición.

A pesar del incidente, la apertura simbolizaba el avance hacia una red sanitaria más cercana y accesible.



Colegio Ramon Muntaner de Bellvitge inaugurado el 7 de Noviembre de 1980 fotos del blog fecha 15/6/2009

7 de noviembre de 1980: inauguración del Colegio Ramon Muntaner

El barrio celebró la apertura del Colegio Ramon Muntaner, una infraestructura educativa largamente esperada. La inauguración, prevista inicialmente para el 31 de octubre, se suspendió por respeto a la tragedia de Ortuella y se celebró finalmente el 7 de noviembre.

El acto contó con intervenciones del regidor López Campoy, Jaume Botey y el alcalde Pujana, quienes subrayaron la necesidad urgente de equipamientos educativos en Bellvitge.

  • Coste de construcción: 40 millones de pesetas

  • Impacto: alivio de la saturación escolar y consolidación del barrio como espacio familiar.

Ese mismo año, sin embargo, cerraron los dos cines del barrio, el Lumière y el Marina, símbolo del cambio en los hábitos de ocio y de las dificultades económicas del momento.

Jesús Suarez ganador de la volta ciclista Cataluña 1980 con la final en la plaza del ayuntamiento de Hospitalet foto -UES.


3 de diciembre de 1980: atraco en el Banco de Sabadell

La violencia también dejó su huella en el barrio. El 3 de diciembre, un atraco en la sucursal del Banco de Sabadell de la calle Francia  nº42 en Bellvitge. Terminó con tres heridos de bala y un botín de 85.000 pesetas.

Los autores, tres jóvenes de entre 16 y 20 años, dispararon presa del nerviosismo ante la resistencia de los clientes. Hiriendo a Fernando Prats Numarri de 36 años , Antonio Sánchez López y Josefa Gómez Casado los últimos un matrimonio de 70 años de edad . Los heridos, todos vecinos de Bellvitge, fueron trasladados a la residencia Príncipes de España.

El suceso reflejaba una realidad social más amplia: el desempleo juvenil, la falta de oportunidades y la creciente marginalidad que afectaba a muchos barrios periféricos en los años 80.


 Paseo de la baldosa  de Bellvitge (  L´Hospitalet de Llobregat ) 1980.


Bellvitge en los años 80-90: entre crisis social y solidaridad vecinal

Durante las décadas de 1980 y 1990, el paro golpeó con dureza y las drogas duras afectaron a numerosos jóvenes. Frente a esta realidad, el barrio respondió con iniciativas solidarias.

Asociaciones y respuesta comunitaria

  • José M. García Vilamala impulsó ASPANISBE y fundó la asociación Horitzó para atender a jóvenes con drogodependencia y a sus familias.

  • En 1992, Mª Josefa Aige comenzó a colaborar en este ámbito.

  • En 1996, la Asociación de Vecinos incorporó servicios de atención a drogodependencias.

Estas iniciativas demostraron la capacidad del barrio para organizarse frente a problemas sociales complejos.


Transformaciones del tejido asociativo

Tras las grandes victorias urbanísticas, el espíritu combativo se transformó en búsqueda de identidad colectiva.

  • Las cuatro asociaciones de vecinos se unificaron.

  • Surgieron colectivos juveniles y culturales.

  • El movimiento ecologista dio lugar al grupo Bellvitge, después La Saboga, impulsor de las Fiestas del Sol.

Un grupo de jóvenes ocupó los altillos del primer mercado y puso en marcha una escuela de música y banda que aún perdura, reflejo del uso comunitario del espacio público.


Cultura y dinamización social

Durante los años 80, figuras como Nelly Peydró impulsaron desde el Aula de Cultura actividades artísticas que cohesionaron al barrio, incluyendo el grupo “Raíces”.

Colectivos juveniles como Vivac y Quitxalles generaron redes sociales y culturales que fortalecieron la convivencia y el sentimiento de pertenencia.





Bellvitge en el contexto de 1980: Barcelona y España

Mientras Bellvitge luchaba por sus servicios básicos, el contexto general también era complejo:

En L’Hospitalet y Barcelona

  • Expansión del metro y mejora de conexiones metropolitanas.

  • Crecimiento de barrios periféricos con problemas similares de densidad y servicios.

  • Inicio de políticas urbanas que años después transformarían el área metropolitana.

En España

  • Consolidación de la democracia tras la Transición.

  • Crisis económica y desempleo que afectaban especialmente a barrios obreros.

  • Tensiones sociales y políticas que se reflejaban en movilizaciones vecinales en todo el país .



















💬 ¿Te habían contado alguna vez esta historia?
Si conoces tradiciones, relatos familiares o curiosidades sobre el pasado de Bellvitge, la Provençana o L’Hospitalet, te invito a compartirlas en los comentarios. La historia local sigue viva mientras se cuenta.





5 comentarios:

  1. Hola me gustaría saber si alguien tiene información del antiguo cine marina! !!!
    Si paso algo un incendio o murió alguien allí
    Sí alguien sabe algo por favor poneros en contacto conmigo 675660752

    ResponderEliminar
  2. Hola me gustaría saber si alguien tiene información del antiguo cine marina! !!!
    Si paso algo un incendio o murió alguien allí
    Sí alguien sabe algo por favor poneros en contacto conmigo 675660752

    ResponderEliminar
  3. J'ai trouvé une médaille de pétanque qui date de 1980.Sur la face de cette médaille, il y a un homme qui lance une boule de pétanque et sur le dos de cette médaille, il y a la mention suivante " fiesta mayor bellvitge 1980".Si çà peut vous aider à .
    illustrer votre blog je vais vous envoyer sa photo , face et dos,
    Je veux la télécharger sur votre blog maintenant mais il n'y a aucun moyen de le faire. Personnellement j'ai visité plusieurs villes espagnoles durant les années 80 et malgré le fait de disposer d'une carte je ne savais pas que bellvitge est une ville espagnole. Ce n'est que cette médaille qui m'a pousser à chercher la signification de bellvitge.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué maravilla! Muchas gracias por compartir la historia de tu medalla de la Fiesta Mayor de Bellvitge 1980. Detalles como este ayudan a ilustrar y dar vida a la historia del barrio, y nos permiten recordar cómo se celebraban entonces estos eventos.

      Lamentablemente, el blog no permite subir imágenes directamente en los comentarios, pero te animo a que me envíes la foto por correo o a través de algún enlace para que pueda incluirla en la entrada y que todos los lectores puedan verla.

      Es curioso cómo un objeto tan pequeño puede despertar la curiosidad y llevar a descubrir la historia de Bellvitge. ¡Gracias por tu aporte y por compartir tus recuerdos!

      Eliminar
  4. Conchi Rodriguez Perez
    Yo recuerdo la huelga de escobas 😂😂

    Pedro Carrillo Vigo
    Yo fuí uno de esos Vecinos...

    Bellvitge Fenix - Facebook

    ResponderEliminar