El año 1978 marcó un antes y un después en la historia de Bellvitge y de L’Hospitalet de Llobregat. En plena Transición democrática, mientras España aprobaba la Constitución, en los barrios obreros el cambio se vivía en la calle, con protestas, encierros, huelgas y una intensa movilización vecinal.
Bellvitge, barrio joven y obrero nacido al calor del desarrollismo franquista, sufría graves carencias urbanísticas, educativas y sanitarias. Frente a ello, los vecinos se organizaron como pocas veces se ha visto, convirtiendo 1978 en uno de los años más intensos de su historia colectiva.
Bellvitge: un barrio obrero que aprendió a organizarse
Foto cedida por Isabel Morán en la que se aprecia el Instituto de Bellvitge sin vallar foto realizada en 1978.
Bellvitge era un barrio joven, densamente poblado y con numerosas deficiencias urbanísticas: falta de equipamientos, problemas de limpieza, transporte insuficiente y servicios básicos claramente precarios. Ante esta situación surgió un movimiento vecinal fuerte, combativo y muy bien organizado.
Las asociaciones de vecinos se convirtieron en el auténtico motor social del barrio. Asambleas, concentraciones y manifestaciones eran habituales en calles y plazas. La política no se vivía en despachos lejanos, sino en las escaleras de los bloques, en los bares y en la calle.
Bellvitge y L’Hospitalet en la Transición
Durante los años setenta, L’Hospitalet era una de las ciudades con mayor crecimiento demográfico de Cataluña. La inmigración obrera de los años 60 y 70 había llenado barrios como Bellvitge, pero sin que llegaran servicios básicos suficientes: escuelas, ambulatorios, transporte, limpieza o zonas verdes.
Este abandono institucional generó un movimiento vecinal fuerte, politizado y muy activo, articulado principalmente a través del Comité Unitario de Acción Municipal (CUAM) y las asociaciones de vecinos.
Protestas, huelgas y conflictos laborales en 1978
Durante 1978 fueron frecuentes las manifestaciones en Bellvitge y en toda L’Hospitalet relacionadas con:
el aumento de tasas municipales (como la basura),
la precariedad de los servicios públicos,
y la falta de inversiones por parte de las administraciones.
Paralelamente, el área metropolitana de Barcelona vivía importantes conflictos laborales, especialmente en grandes fábricas como SEAT. Las huelgas, las marchas obreras y las carreras delante de los “grises” formaban parte del paisaje cotidiano de aquellos años.
La zanja de Bellvitge: urbanismo y protesta
La Durante los años setenta, L’Hospitalet era una de las ciudades con mayor crecimiento demográfico de Cataluña. La inmigración obrera de los años 60 y 70 había llenado barrios como Bellvitge, pero sin que llegaran servicios básicos suficientes: escuelas, ambulatorios, transporte, limpieza o zonas verdes.
Este abandono institucional generó un movimiento vecinal fuerte, politizado y muy activo, articulado principalmente a través del Comité Unitario de Acción Municipal (CUAM) y las asociaciones de vecinos.
urbanización del polígono de Bellvitge dejó algunos campos de cultivo en la zona del actual Centro Deportivo Sergio Manzano, todavía regados con agua del Canal de la Infanta. La llamada zanja de Bellvitge tenía una calidad de agua pésima y se convirtió en una zona insalubre.
Zanja de Bellvitge durante los años 70-80.(Foto Angel Margenet)
La foto es tomada desde la Avenida Mare de Deu de Bellvitge aproximadamente frente al campo de béisbol actual de Hércules L ' Hospitalet.
La calidad del agua era pésima y, entre la poca cantidad de agua necesaria y la proximidad de la zona urbana, convirtieron la zanja de Bellvitge en una zona poco saludable que terminaría por ser cubierta durante los años 90. A la derecha, todavía se pueden ver los restos de uno de los desmayos que flanquean el curso de uno de los distritos más importantes en esta parte del delta.
Según recuerda Josep Maria García Vilamala, la Asociación de Vecinos llegó a cegar el canal como acto de protesta, utilizando montones de arena facilitados por la concejalía de la época. La zanja acabaría siendo cubierta definitivamente en los años noventa.
Enero de 1978: sanidad, comercio y primeras protestas
En enero de 1978 abre L’Esclat en los altillos de Rambla Marina, 50, germen de lo que acabaría siendo una entidad socioeducativa clave del barrio.
Desde sus primeros años, con alumnos de la escuela como monitores, el Centro Esclat se convirtió en un referente socioeducativo, demostrando cómo la iniciativa vecinal y la educación podían mejorar la vida de la juventud y la comunidad.
Con el tiempo, el Centro Esclat se consolidó como un pilar educativo y social de Bellvitge y L’Hospitalet, ofreciendo proyectos innovadores, apoyo a la juventud y contribuyendo a la transformación positiva del barrio durante décadas.
Ese mismo mes, los vendedores ambulantes obtienen permiso municipal para instalarse semanalmente junto al mercado, aunque sin una regulación clara. La provisionalidad de los puestos, la acumulación de basura y la venta de mercancía deteriorada generaron conflictos vecinales.
Anuncio de prensa ,venta de piso en Rambla Marina de Bellvitge(28 Abril de 1978).
El 15 de enero de 1978, el CUAM inicia una campaña centrada en la sanidad, con manifestaciones y acciones simbólicas. En una de ellas, los vecinos recogen basura del barrio y la depositan en la regiduría como forma de protesta.
Bellvitge 1978: un barrio que hizo historia en L’Hospitalet de Llobregat
1978 fue un año duro, conflictivo y profundamente humano en Bellvitge, uno de los barrios obreros más jóvenes de L’Hospitalet de Llobregat, en plena Transición democrática. Fue un año de cansancio y rabia, pero también de esperanza y aprendizaje colectivo.
Vecinos y vecinas de Bellvitge se organizaron para reclamar derechos básicos: sanidad pública, escuelas, limpieza, vivienda digna y servicios esenciales. El movimiento vecinal tomó forma en las calles, en las escaleras de los bloques, en las parroquias, en los bares y en las asociaciones. Hubo asambleas, encierros, caceroladas y manifestaciones, pero sobre todo hubo solidaridad y conciencia de barrio.
Nada llegó regalado. Cada avance conseguido en Bellvitge en 1978 fue fruto de la lucha colectiva, del compromiso vecinal y de la convicción de que un barrio obrero podía cambiar su destino desde abajo. Aquellos meses marcaron para siempre la identidad social y comunitaria de Bellvitge y de L’Hospitalet.
Hoy, la memoria de 1978 sigue viva. Vive en las entidades del barrio, en la vida comunitaria y en las conquistas sociales que con el tiempo se han normalizado. Porque aquel año no solo se luchó por mejoras materiales:
en 1978, Bellvitge aprendió a ser barrio, a organizarse y a hacer historia.









!Que lejano aquel NARCÍS SERRA Consellé de Reordenación del Territorio!... y que bien reordenó...
ResponderEliminarNARCÍS SERRA EN EL BANCO DE ESPAÑA.
Rafael del Barco Carreras
6-9-09. Si por suerte para LA CAIXA, Cataluña y parte de España, no alcanzó su soñada presidencia, parece que su estrella en declive no le deparará ni la de las futuras fusiones. No se puede engañar tanto y a tantos durante tanto tiempo. No es que haya rebasado su nivel de incompetencia, es simplemente que la “maldad y mentira” no triunfan siempre y hasta la eternidad.
Pero esta definición de catecismo no es suficiente para contestarme a mi mismo el porqué los personajes clave de mi Historia alcanzaron la fortuna y el estrellato tras el caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA, añadido a la quiebra del BANCO GARRIGA NOGUÉS… o precisamente por su actuación en ellos. Javier de la Rosa, Luis Pascual Estevill, Juan Piqué Vidal, Narcís Serra i Serra, Rafael Jiménez de Parga. Otra simpleza, se situaron, consolidaron, o capitalizaron salvando a los verdaderos culpables, la ÉLITE FRANQUISTA DE LA BARCELONA DE ENTONCES.
Y si en los tres primeros la ambición “rompió el saco”, el más melifluo (por no insultar) casi “rompe el saco” de su Ciudad. Y ese saco está tan podrido que ni en Madrid (ni en Europa) ven por donde hincarle el diente.
Sentarle ante el Director General de Supervisión, Jerónimo Martínez, en lugar, como él pretendía, del Gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que en otro tiempo hubiera temblado ante él (leer el artículo de f. 4-9 en El Confidencial reproducido en www.lagrancorrupcion.blogspot.com) es más significativo que el descenso de las calificaciones de MOODY´S. Primero por su perdida de NIVEL, y segundo porque define prioridades; el pozo sin fondo de CAIXA DE CATALUÑA, donde según la noticia de EFE “Martínez le planteó problemas como el crecimiento de la morosidad, la adquisición de inmuebles a los que está dando salida con la concesión de nuevas hipotecas, el calendario de vencimientos de deuda y la situación de los coeficientes de liquidez y solvencia”.
Es evidente que lo de la ADQUISICIÓN DE INMUEBLES, tradúzcase a sus ASOCIADOS INMOBILIARIOS, prácticamente en quiebra, será a los disparatados precios de la PREFABRICADA BURBUJA INMOBILIARIA, como los que antaño aceptó en el Consorcio (ahora uno de sus asociados) de los DE LA ROSA.
Tercamente la historia se repite, pero multiplicando las cifras. Ver en www.lagrancorrupcion.com
Gracias por tu comentario. He actualizado la página sobre Bellvitge 1978 aportando nuevos detalles sobre la vida vecinal, las movilizaciones, la educación y la sanidad del barrio en ese año. Esta entrada se centra en la memoria histórica de Bellvitge, por lo que cualquier debate sobre la trayectoria política posterior de figuras mencionadas queda fuera de su contexto.
Eliminarhacked by roke sh2010)
ResponderEliminarHay alguna manera de ver el reportaje de Bellvitge , Bellvitge que no sea en vimeo que sin pasword nos e puede ver? mi correo es dotto@ono.com o eli406@terra.es Gracias por hablar de nuestro barrio
ResponderEliminarEl documental “Bellvitge, Bellvitge” forma parte del patrimonio histórico del Archivo Municipal de L’Hospitalet de Llobregat, aunque no esté accesible de forma pública sin contraseña en Vimeo. Para verlo de forma completa, puedes pedir cita o solicitar información directamente al archivo municipal o al centro de documentación de Bellvitge para ver si lo facilitan allí.
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