Just Oliveras: el hombre tras la Rambla y la ciudad que construyó
La Rambla que todos recorremos
La Rambla de Just Oliveras hoy, punto de vida y encuentro en el barrio Centre.Todos hemos dicho “quedamos en la Rambla”, “voy al cine”, “paso por el ambulatorio” o “arreglo papeles en la comisaría” sin saber quién fue Just Oliveras. Su nombre está tan presente en la vida cotidiana de L’Hospitalet de Llobregat —especialmente en el barrio Centre, con la Rambla de Just Oliveras como eje— que sorprende descubrir que la mayoría de vecinos no tiene idea de quién era.
Esa rambla, viva y llena de terrazas, bicicletas por su carril bici, del ajetreo del Centre Cultural Barradas y de la escultura La Acogedora, es al mismo tiempo un monumento silencioso a un hombre cuyo nombre todos pronuncian pero pocos conocen.
La curiosidad que me llevó a investigar
Al preguntar entre conocidos, entre bromas y en serio, la respuesta siempre era la misma: nadie sabía quién fue. Así que decidí indagar y descubrir la historia de un personaje complejo, de dimensiones humanas y también controvertido.Desde sus primeros pasos, Just Oliveras se involucró en la ciudad: participó en la subasta de obligaciones para urbanizar la Rambla y sus alrededores, siendo el único participante, invirtiendo cerca de 2.500 pesetas de la época. Una imagen de gente practicando tenis en la Rambla en 1922, un documento curioso que muestra la vida social y cultural de la zona en la época.Ese acto, aparentemente administrativo, sería el inicio de un vínculo que marcaría la ciudad durante décadas. Nueve años más tarde sería alcalde, cargo que repetiría en los años previos a la dictadura de Primo de Rivera y luego durante la dictadura de Berenguer, hasta la llegada de la República.
El hombre serio, el protector y el empresario
Quienes trabajaron con él lo recuerdan como un hombre serio, amigo de pocas bromas “calia a un amo de aquest anys” y al mismo tiempo una especie de padre protector de sus obras. Prestaba dinero a quien lo necesitaba y trataba bien a las gentes a su cargo. La lealtad se ganaba con esfuerzo y respeto: quien trabajaba bien no se marchaba de su lado.
De Just Oliveras lo más antiguo que se conoce es que Heredo de su padre ,un negocio de granos al mayor ,un patrimonio de tierras importante y una capacidad financiera considerable ,estos elementos un poco de ambición era lo que hacia falta para conseguir una buena fortuna en los años de expansión.
Catalanista y demócrata
Durante toda su vida, Just Oliveras fue un catalanista convencido, de espíritu democrático. Como alcalde electo, procuró mantenerse alejado de la dictadura y dejó el cargo cuando esta se impuso, recuperándolo solo tras el abandono de Primo de Rivera.
Miembro destacado de la Lliga Regionalista, fue recordado con respeto incluso por adversarios políticos. Joan Riu i Vila, regidor en tiempos de la República por ERC, decía:
“De Just Oliveras solo puedo decir cosas buenas. Era un caballero, un demócrata, catalanista, pero sobre todo honrado.”
Sin embargo, no todos compartían esta visión. Antoni Téllez, biógrafo de Quico Sabaté, describía a Oliveras como:
Monumento a Just Oliveras“Un potentado sin escrúpulos, fascista, estraperlista y estafador.”
El busto que honra a quien dio nombre al paseo, inaugurado en 1953.
Just Oliveras : Creador de las Ramblas de L´Hospitalet ´de Llobregat y de la compañía de autobuses ,hombre profundamente catalanista ,liberal y de una dimensión humana a toda prueba.
Just Oliveras cuando estalla la guerra civil no se esconde ni huye para el bando contrario , como hicieron muchos de su partido y de su posición social ,intenta adaptarse a la situación confiando ,como demócrata nato que era más en la fuerza del dialogo. A largo plazo no veía confirmada sus esperanzas y pago su fe en la democracia ,con la propia vida ,con Ramon Frontera y Martí Faced lo pagaron con un éxodo larguísimo.
En un periódico local del 14 de Abril de 1931 se repite su nombre una pila de veces , debido al entusiasmo y la actividad que desplego en aquellos momentos , era el más republicano ,el más cridaner ,el que tomaba siempre la iniciativa...como hacen siempre los oportunistas según comentarios de Frances Marcé i Sanabra.
Sobre Just Oliveras pesa el mito del Capitalismo sin escrupulos .Los Oliveras son una familia Hospitalense que clavo sus raíces en los tiempos , emparentados de antiguo con buena parte de las familias genuinas del municipio han estado directamente o indirectamente en el primer plano de la cúpula del poder durante buena parte de este siglo.
Cuando en el año 1907 se plantea uno de los últimos eixamples del centro del pueblo de Hospitalet , los terrenos sobre los cuales se proyecta pertenecían todos ellos a la finca de Can Tres ,propiedad de la familia Oliveras.
Esa dualidad refleja la polarización de su tiempo: para algunos héroe y modernizador, para otros símbolo de poder y opulencia.
El asesinato que quedó sin resolver
En 1938, en plena Guerra Civil, Just Oliveras fue asesinado en su garaje junto a su cuñada. Un testimonio oral de un trabajador presente relata:
“Estaba en el garaje , cerca del molino, sentí una discusión y gritos, un golpe y una carrera hacia el interior de la nave. Unos tiros y un hombre que cae: era Just Oliveras. Detrás de él estaba su cuñada, también muerta. Todo fue muy rápido, nada más recuerdo que él o ella dijeron ‘¿tú també aquí?’ en tono de pregunta.”
Nunca se supo quién fue el autor. Se especuló durante años sobre Carboner, un cobrador de la empresa de autobuses Oliveras que había sido despedido por problemas de dinero. Cuando estalló la guerra, desapareció, lo que lo convirtió en sospechoso. Nadie lo relacionó directamente con Sabaté, aunque se conocían; los contemporáneos afirmaban que ese tipo de asesinato no era su estilo.
En 1972, Téllez publicó en París un libro que relataba un episodio relacionado con Sabaté:
Quico Sabaté conocido como uno de los combatientes anti-franquistas en Hospitalet.“El Quico, que no regía por las leyes que generalmente acata sumisamente la colectividad, repitió el acto justiciero que había cometido meses antes en el frente, esta vez en la retaguardia, y se presentó un día en el comercio de los Oliveras. Cuando bajaba el cierre, un amigo le aguardaba en la puerta. Cuando Sabaté salió a la calle, Oliveras ya no podía volver a explotar a nadie.”
Aún así, la muerte de Just Oliveras nunca se atribuyó con certeza a nadie, y sigue siendo un misterio que marca la memoria histórica de la ciudad.
Entre luces y sombras
Caricatura de Just Oliveras Prats ,en el dibujo se quería hacer referencia a la mala suerte de Just Oliveras ,alcalde de Hospitalet en el momento del naufragio del régimen dictatorial y de la proclamación de la Republica (L´espill Nº4 16 Enero 1935. AL´.A-H).
Just Oliveras encarna las contradicciones de su tiempo:
Modernizador urbano y empresario ambicioso.
Protector de sus trabajadores y duro negociador.
Alcalde electo, demócrata y catalanista, pero también acusado de oportunismo y enriquecimiento.
En él se reflejan las tensiones de L’Hospitalet de principios del siglo XX: la ciudad que crecía, la política dividida, la burguesía local con sus privilegios y responsabilidades, y la memoria vecinal frente a la memoria política.
La Rambla y la memoria que no se enseña
Hoy, mientras caminamos por la Rambla de Just Oliveras, asistimos a conciertos, paseamos, vamos al cine, sin detenernos en el hombre que lo hizo posible. La vida sigue, pero la historia queda pendiente de ser recordada con todos sus matices: los logros, las sombras, las contradicciones y el misterio de su muerte.
Just Oliveras nos recuerda que los nombres que usamos a diario tienen detrás vidas complejas, decisiones difíciles y a veces tragedias que no podemos olvidar.
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Creo que no hay mucho interés en averiguar que pasó con Oliveras, más bien he encontrado gente que le tenia mucho aprecio, pero parece que la historia de la ciudad prefiere no tener que aclarar el tema.Sabaté también es un personaje polémico. Leí una biografía de Oliveras y de otros hospitalenses en una publicación muy interesante del Ateneu, por cierto.
ResponderEliminarTal vez la historia no le recuerde, pero mi padre fue un Oliveras con un perfil físico muy parecido, y si en lago se parecían creo que la impresión de aquellos que le consideraron un facista, explotador y demás, tuvieron un velo ideológico que les cegó el juicio.
ResponderEliminarSu muerte habrá quedado en el olvido... pero para quienes llevamos el apellido bien puesto, indagaremos más aún respecto de nuestras raices, las que estoy seguro que nada tienen de turbias como se especuló con Just Oliveras P.